Los beneficios del paseo para el bebe

Ahora que ya es mucho más consciente de todo, sacar de paseo a tu hijo le beneficiará físicamente, y también a nivel cognitivo y social.

Hace unos meses, cuando tu hijo nació, te recomendaron sacarle de paseo todos los días porque la luz del sol le ayudaba a sintetizar la vitamina D, que es la que fija el calcio a los huesos.

Pues bien, ahora que tu peque ha crecido un poco, debes continuar con esta práctica de distracción tan agradable para los dos, porque además de seguir siendo muy saludable para sus huesos (la luz solar también favorece el cierre de las fontanelas), le reporta otras muchas ventajas (y a ti te subirá el ánimo y te ayudará a ponerte en forma y a perder los kilos del embarazo que todavía te sobren).

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Más listo y sociable

Para empezar, tu hijo está ahora mucho más receptivo a todo lo que ocurre a su alrededor y se fija en estímulos en los que antes no reparaba: los árboles, la gente, los perros, el ruido ambiental... Todo ello le permite conocer mejor el mundo que le rodea, lo que es una experiencia muy positiva para el desarrollo de su inteligencia.

A esto se une que durante vuestra salida saludarás a los conocidos que te encuentres, algo que favorecerá la sociabilidad de tu pequeño y hará que su futura “crisis de los extraños” sea menos intensa (es un periodo de dos o tres semanas por el que pasan todos los bebés, hacia los 8 meses, en el que se asustan de todo el mundo y sólo quieren estar con sus padres).

Para que el paseo le reporte aún más beneficios, debes intentar salir siempre a la misma hora e ir por los mismos lugares. Así podrá anticiparse a lo que viene a continuación, lo que le ayudará a sentirse feliz y confiado. Y no temas que se aburra por repetir el recorrido: desde sus ojos de niño, cada día descubrirá algo nuevo que no vio el día anterior y estas “sorpresas” le mantendrán entretenido.

Un ratito para “charlar”

Y si por el camino le cuentas lo que vais viendo, irá archivando en su memoria tus palabras, lo que, en su momento, le facilitará la tarea de hablar.

Recuerda que a partir del sexto mes tu hijo disfrutará más del paseo si en vez de llevarle en el cochecito, le llevas en la sillita mirando hacia adelante. Contemplar el mundo desde otro ángulo le resultará fascinante.

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