Si el bebé se pone malito...

En los meses fríos hay distintas enfermedades que afectan en mayor medida a los bebés. Conócelas para saber qué hay que hacer si se presentan.

Existen una serie de trastornos que son más habituales durante los meses de frío. En la mayoría de los casos no existen vacunas para prevenirlos, pero sí claves para aliviar o combatir los síntomas más característicos.

  • Resfriado común. Está producido por los rinovirus. Se contagia por el contacto de manos, los estornudos... y se propaga mucho en lugares mal ventilados. El niño puede coger varios resfriados en la misma temporada. El tratamiento es sintomático: una buena hidratación y la dosis de paracetamol que indique el pediatra.
  • Gripe. La produce un virus llamado Influenza. Es más intensa que el resfriado, causa fiebre y en ocasiones dolores de cabeza. Además puede provocar molestias digestivas (diarreas y vómitos).
  • Faringitis. Pueden ser víricas o bacterianas (ya existen métodos rápidos para diagnosticar estas últimas y evitar un mal uso de antibióticos). Sus síntomas son dolor de garganta y fiebre y para combatirlas el médico recetará al bebé analgésicos y en algunos casos, antibióticos.
  • Bronquitis. Es una inflamación de los bronquios, casi siempre vírica (aunque a veces hay una sobreinfección que sí precisa utilizar antibióticos). Es habitual que empiece como un catarro de las vías altas.
  • Otitis. Complicación típica del resfriado: se acumulan secreciones en el conducto que va de la nariz al oído y se infecta. Se trata con antiinflamatorios o antibióticos, según los casos.
    Publicidad - Sigue leyendo debajo

    Qué hacer si el bebé se pone malo

    No te agobies, es algo totalmente normal. Y piensa que no hay nada como una dosis extra de amor de madre y unos cuidados correctos para conseguir que el bebé se recupere pronto y vuelva a sentirse bien.

    1. Ante los mocos y la congestión, una buena hidratación es esencial. Quizá sea conveniente que entre las tomas de pecho le des agua para ayudarle a expulsar las secreciones.
    2. Intenta mantenerle en una posición lo más vertical posible (llévale contigo en el marsupio, eleva un poco el cabecero de la cuna...).
    3. Los analgésicos y antitérmicos son eficaces, siempre que no los utilices sin consultar al pediatra (hay algunos que no están indicados antes de los 6 meses de edad). Además, es importante que respetes las dosis pautadas por el médico.
    4. Mímale mucho. La estimulación emocional es esencial para una rápida recuperación en la mayoría de los trastornos de salud.
    5. Haz que esté cómodo en casa: crea un entorno cálido, evita luces muy intensas y ruidos que le alteren...
    6. Ten en cuenta que quizá tenga menos hambre. Si no come, no le fuerces, pero consulta al médico.

      Pros y contras de nacer en invierno

      En definitiva, para el bebé, llegar al mundo o vivir sus primeros meses en invierno tiene sus pros y sus contras. Conocer ambos te vendrá muy bien a la hora de cuidar a tu hijo de manera que se beneficie de las ventajas y evite los inconvenientes más habituales.

      Ventajas

      • No tiene que padecer las temperaturas elevadas típicas de muchos lugares durante los meses estivales. De hecho, en esta época son menos comunes los golpes de calor que tan peligrosos resultan para los bebés (porque aun no regulan bien su temperatura corporal).
      • Generalmente, el niño que nace en invierno llega con una mayor reserva de vitamina D. La razón es que su gestación ha transcurrido en verano, con lo que la madre ha estado más expuesta al sol y le ha aportado vitamina D a través de la placenta.
      • Su inicio en la etapa del gateo coincidirá con el comienzo del buen tiempo.
      • Tiene menos riesgo de sufrir problemas de salud por una incorrecta exposición a la luz del sol.
        Publicidad - Sigue leyendo debajo

        Inconvenientes

        • Tendrá congestión y mocos muy a menudo.
        • Está demostrado que los niños que nacen en invierno tienen más posibilidades de desarrollar, con el tiempo, problemas de alergias y enfermedades respiratorias.
        • Suelen darse más casos de muerte súbita por un exceso de ropa de abrigo.

          Publicidad - Sigue leyendo debajo
          Más de Buenos cuidados