Sudores veraniegos del bebé

Cuando pasa calor tu bebé suda mucho, porque su sistema de regulación térmica no está maduro. Afortunadamente, puedes ayudarle a pasar un verano más agradable.

Con la llegada del calor notarás que tu bebé se empapa en un instante, y que el sudor le corre por el pelo, la nuca, los pliegues de los brazos y las piernas… No es malo, ya que el sudor, además de eliminar toxinas, refresca el cuerpo y ayuda a mantener la temperatura idónea.

Lo que pasa es que tu bebé suda más porque su sistema de regulación térmica aún es inmaduro y del mismo modo que se queda frío en unos segundos, también suda demasiado. Esto mejorará a partir de que tu hijo cumpla 18 meses.

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Hidratado y fresquito

Mientras tanto, deberás procurar que en vuestra casa haya una temperatura agradable para él, entre 20 y 24 ºC, para que no se acalore ni se resfríe. Además, puedes tomar otras medidas:

  • Ofrécele agua a menudo. Para reponer el líquido perdido es mejor que beba pequeños sorbos varias veces que mucha cantidad de un golpe.
  • Vístele con prendas ligeras, amplias y de tejidos naturales, como el algodón. Los sintéticos, como la licra, dificultan la transpiración e irritan la piel.
  • Si suda y le notas acalorado, pásale una toallita húmeda por todo el cuerpo, sobre todo por los pliegues de la piel. También puedes darle baños refrescantes breves (de 2 a 5 minutos) con agua tibia (no fría) y sin jabón.
  • Para dormir ponle un pijama fresquito y tápale sólo con la sábana, pero acuérdate de que al amanecer refresca y quizá tengas que levantarte para abrigarle algo más.
  • Debes evitar los cambios bruscos y las corrientes de aire. Si el sudor se le enfría, puede resfriarse.
  • Cámbiale el pañal con frecuencia para evitar que el sudor le provoque irritaciones. Si estáis en la playa, lo más cómodo es que lleve sólo el bañador para evitar los roces del pañal.

    Buenas condiciones

    En cuanto al aire acondicionado, es muy práctico para conseguir una temperatura adecuada para tu bebé, pero debes tomar algunas precauciones sencillas para evitar infecciones y enfermedades respiratorias:

    • Conéctalo cuando el niño esté fuera de la habitación y quítalo antes de llevarlo allí para comer o jugar. Esto bastará para mantener el cuarto a la temperatura programada. Y no le acuestes con el aire de su cuarto conectado.
    • Mantén el aparato siempre en perfectas condiciones de limpieza y mantenimiento ya que, en caso contrario, podría llegar a actuar como un ventilador que esparciría por el aire bacterias y hongos capaces de causar infecciones.
    • Si vas a acudir a un gran almacén o a un restaurante, lleva algo de abrigo para el bebé, a fin de mitigar los cambios bruscos de temperatura. También debes evitar que le llegue directamente la corriente de aire frío.
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      Con estas sencillas precauciones podrás disfrutar con tu hijo del verano y el buen tiempo sin tantos sudores.

      Ten en cuenta que a esta edad es normal que los bebés suden mucho cuando hace calor. Pero deberás llevar al tuyo al pediatra si la sudoración va acompañada de escalofríos y fiebre. También si a tu hijo le salen sarpullidos que no mejoran con un baño, ya que pueden deberse a una dermatitis atópica, a una dermatitis de contacto ocasionada por el roce del pañal o a una reacción alérgica a algún alimento.

      Paseo de verano sin sofocos

      Las altas temperaturas te obligan a reorganizar vuestros paseos para evitar sofocones. Recuerda:

      • Las horas más indicadas para pasear con tu bebé en verano son las primeras de la mañana y las últimas de la tarde.
      • Aplícale crema solar protectora aunque el día esté nublado y cúbrele la cabeza con un gorro.
      • Acuérdate de coger la sombrilla o un toldo para el cochecito, un biberón de agua y una mantitade verano por si refresca.
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