¡La rutina es muy importante!

Desde luego que lo es. Tu bebé tiene que habituarse a un ritmo de vida más o menos organizado y lo va a conseguir siguiendo rutinas.

La regularidad le beneficia:

  • Aleja de él problemas como el estrés o el insomnio.
  • Evita en cierta medida que sufra molestias digestivas.
  • Facilita su descanso cuando le toca y le mantiene activo cuando es hora de jugar.
  • Hace que sea más sociable, ya que todos nos movemos por horarios y el pequeño irá participando de los vuestros.
  • Y le aporta seguridad, porque así el niño sabe qué está haciendo ahora y qué va a venir a continuación, lo que le da confianza.
    Publicidad - Sigue leyendo debajo

    A partir del cuarto mes de tu hijo puedes poner en práctica ciertas pautas para ir amoldando su horario al vuestro, siguiendo rutinas:

    • Fijad un horario diario razonable y seguidlo lo más fielmente posible, sin grandes variaciones entre semana y fin de semana o en vacaciones.
    • Procura tener en cuenta las preferencias de tu hijo al organizar su horario: si le gusta hacer una única siesta al día, más larga, permíteselo, no le despiertes para que duerma dos siestas cortas.
    • Si tu hijo tiene cuidadora o le atienden los abuelos parte del día, comenta con ellos las rutinas que sigues con el niño para que las mantengan.
      Publicidad - Sigue leyendo debajo
      Más de Buenos cuidados