Cómo aplicar el tratamiento para la dermatitis atópica en bebés correctamente

Toma nota de cómo has de aplicar el tratamiento para pieles atópicas a los bebés para lograr su máxima eficacia.

Masajes para bebés
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La piel atópica es una enfermedad que afecta a 1 de cada 5 bebés y al 20% de los niños. Consiste en una mayor sequedad de la piel que da lugar a irritación, tirantez, descamación y picazón, lo que lleva a los niños a rascarse, empeorando este tipo de reacción cutánea y llegando incluso a sufrir quemazón en la zona donde les ha aparecido el brote. Para evitar este círculo vicioso, es necesario acudir a tratamientos o cremas específicas que protegen la piel de los niños y de los adultos aliviándola y espaciando los brotes, aportándoles una mayor comodidad durante más tiempo.

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La causa de esta enfermedad puede deberse a una predisposición genética; los niños con un padre o madre con piel atópica tienen un 56% de posibilidades de heredarla y aquellos cuyos padre y madre la padecen, un 80%; aunque también a causas ambientales, como la contaminación. Además, el estrés también acentúa la aparición de estos brotes.

Además del tratamiento correspondiente, es muy importante la forma en que lo aplicamos. En el caso de los bebés, la psicóloga, coach, psicomotricista y rehabilitadora cognitiva Gema Dauder y Uriage, la marca de productos del cuidado de la piel, nos dan las claves para sacar el máximo rendimiento al tratamiento para la dermatitis atópica a través de los masajes.

Antes del masaje

Los masajes que realizamos al bebé sirven para fortalecer nuestro vínculo con él y son muy útiles para relajarle y aliviar su estrés, lo que también ayudará a que tenga menos problemas de piel. Según Gema Dauder, siempre que vayamos a hacerle un masaje debemos "pedirle permiso", avisarle de que vamos a tocar alguna parte de su cuerpo: los brazos, las piernas, la tripita… Y antes de empezar con el masaje es fundamental que nos quitemos todas las joyas que tengamos en las manos para evitar rozar al bebé: anillos, pulseras…

En el masaje

Vamos a hacer diferentes tipos de masajes en función de las partes del cuerpo del bebé, que serán las piernas y los pies, la tripa, el pecho, los brazos y las manos y la cara. Las posiciones del bebé pueden ser varias: una de ellas puede ser estar tumbado boca arriba entre las piernas de la madre que se sienta con las piernas cruzadas sobre un cojín o con la espalda pegada a una pared.

Masajes para aplicar el tratamiento para la dermatitis a los bebés

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Piernas: Antes de comenzar a hacer el masaje al bebé, hemos de tocar, después de haberle pedido permiso, la zona en cuestión y ya no dejar de estar en contacto con el pequeño en ningún momento.

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    En el caso de las piernas, el primer paso es agarrarle del pie con una mano, y con la otra mano agarrarle la pierna desde el muslo y, ejerciendo un poco de presión, deslizarla hacia el pie.

    Después, siempre sin levantar al bebé, hemos de agarrarle la pierna con nuestras dos manos muy juntas y desplazar una hacia delante y otra hacia atrás ejerciendo un poco de presión. Esta presión siempre dependerá de lo gordito que esté el niño y sobre todo, de que no le moleste.

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    En los pies hemos de hacerle presión en la planta del pie en la zona de los deditos, en el medio de la planta y en el talón y estirar sus deditos.

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    Después masajeamos el empeine utilizando nuestros dedos gordos y deslizándolos desde sus dedos a los tobillos. Luego les hacemos una pulserita con nuestros dedos alrededor del tobillo y volvemos a masajearle la piernas, esta vez en sentido contrario, hacia el muslo.

    Tripita: El masaje en la tripita del bebé ha de realizarse desde dos dedos por encima del ombligo. Hemos de volver a aplicarnos la crema y pedirle de nuevo permiso para tocarle, esta vez la tripa. El primer movimiento consiste en desplazar nuestras manos hacia abajo, primero una y luego otra. Después le cogemos de los pies con una mano y la otra la arrastramos desde la tripita hasta la punta de los pies.

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    El siguiente movimiento es simular que abrimos un libro en la tripita del bebé. En esta ocasión son los dedos gordos los que hacen el movimiento hacia afuera desde el ombligo mientras el resto de la mano sujeta el cuerpo del bebé por los laterales.

    Después, llevaremos a cabo el movimiento denominado “sol y luna”. Con la mano izquierda dibujamos un sol en la tripita del bebé (círculos alrededor del ombligo) y con la derecha la luna (una C).

    El siguiente movimiento se llama “I Love you”: consiste en dibujar con nuestras manos en la tripita del bebé una I, una L invertida (¬) y una U invertida. Es muy importante dibujar la I en el lado derecho de la tripita del bebé, pues en el izquierdo estaríamos atascando. En el último movimiento en la tripita debemos imaginar que es un caminito e ir moviéndonos con nuestros dedos.

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    Después de terminar cada zona del cuerpo, hemos de tocar todas las partes que ya hemos masajeado, esta vez, arrastraremos nuestras manos desde su tripita hasta los pies.

    Pecho: Debemos volver a pedirle permiso a nuestro bebé, esta vez para tocarle el pecho. Es bueno decir en voz alta la parte del cuerpo que vamos a tocar para que poco a poco el bebé vaya relacionando conceptos.

    En el pecho dibujaremos una especie de corazón o mariposa con nuestras manos, ejerciendo un poco de presión.

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    Después, arrastraríamos desde el lado derecho del pecho nuestra mano derecha hacia su hombro izquierdo y volveríamos a la posición inicial- Después, arrastraríamos desde el lado izquierdo del pecho nuestra mano izquierda hasta el hombro derecho y volveríamos a la posición inicial. Así varias veces.

    Después, arrastraríamos nuestras manos desde el pecho hasta los pies.

    Brazos: El masaje de los brazos es igual que el de las piernas. Eso sí, al principio hemos de presionar en los ganglios linfáticos (axilas) para estimularlos. La posición de los brazos no ha de ser hacia delante, sino hacia los lado, como en forma de cruz, de esta manera, nos garantizaremos no levantar la espalda del bebé.

    Espalda: La posición del bebé puede ser tumbado boca abajo con la cabeza ladeada o apoyado en nuestro pecho. En el primer movimiento debemos colocar una de nuestras manos en su culete y la otra la arrastramos desde el cuello al culo. Después le agarramos las piernas y volvemos a arrastrar nuestra mano desde el cuello hasta el culete. Repetiremos este movimiento cambiando de manos. Después dibujaremos circulitos en su espalda, siempre evitando la zona de la columna.

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    Por último, arrastramos nuestra mano desde el cuello hasta los pies.

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    Rostro: La carita del bebé siempre ha de ser la última parte en la que hagamos el masaje. Primero peinaremos con nuestros dedos la frente del bebé, después sus cejas. Posteriormente, arrastraremos los pulgares por los laterales de la nariz del bebé. OJO: nunca debemos tapar con nuestras manos ni los ojos, ni la nariz ni la boca.

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    Sin apretar mucho, dibujaremos una sonrisa en la zona del bigotillo y después, pequeños círculos que bajarán hasta la zona de las mejillas. Después, haremos como si le estuviéramos metiendo el pelo detrás de las orejas, presionando ligeramente.

    El último paso es arrastrar nuestra mano desde la frente hasta los pies.

    Consideraciones importantes en los masajes de bebés

    El masaje se puede realizar en bebés a partir de un mes, salvo que sean prematuros. Eso sí, hemos de adaptarnos siempre a su ritmos y buscar el momento idóneo para realizarlo, un momento en el que tanto el pequeño como nosotros, los padres, estemos relajados. No debemos percibir este momento como una obligación, ni tener prisa en acabar. Si un día estás estresado o cansado y no te apetece hacerlo, no lo hagas. Este masaje también sirve para fortalecer el vínculo, por lo que no debe hacerlo cualquier persona, solo padre y madre, y quizás hermanos.

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    No es fácil hacer un masaje a un bebé y mucho menos que esté quieto, pero si conseguimos convertirlo en un juego captaremos mejor su atención. Por último, es importante que dediquemos el mismo tiempo a cada parte del cuerpo, es decir, si dedicamos 10 minutos a la pierna izquierda, hemos de dedicar 10 minutos a la pierna derecha.

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