Tu bebé, seguro en casa

Debemos proporcionar al niño un ambiente protegido, que estimule su aprendizaje sin arriesgar su integridad física. Por eso hay que adaptar la casa a sus necesidades.

Tu hijo ya es capaz de llegar a todas partes gateando, corriendo o trepando, lo que te obliga a controlar los lugares a los que tiene acceso (haz turnos con tu pareja para estar siempre alerta).

Las caídas son la principal causa de ingreso hospitalario en la Unión Europea.

Por eso, para evitar este tipo de incidentes a tu pequeño, recuerda:

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  • Nunca le dejes solo en un lugar alto como el cambiador, una mesa, un columpio... Piensa que un mal movimiento es cuestión de pocos segundos. Si suena el teléfono o el timbre de la puerta, espera a terminar de cambiarle o colócale en un sitio seguro antes de atender la llamada.
  • Cierra todas las puertas que lleven a lugares peligrosos (el balcón, la cocina, el cuarto de baño...).
  • Pon barandillas de seguridad en los accesos a las escaleras.
  • Bloquea las ventanas a las que pueda llegar (trepando por el sofá o subiéndose a una silla, por ejemplo).
  • Algunos niños de esta edad son capaces de encaramarse a las barandillas de la cuna. Si este es el caso de tu hijo, bájale más el somier y si ya está en su tope máximo, no hay duda: ha llegado el momento de que empiece a dormir en una cama “de mayores” (pon un protector en el lateral, para prevenir sustos).
  • Cierra el acceso a la piscina, en caso de disponer de ella.

    ELIMINAR RIESGOS

    Otra capacidad de tu pequeño es ir desplazándose de un lado a otro agarrándose a lo que puede, lo que implica el riesgo de que se tire algo encima o toque algo con lo que pueda hacerse daño.

    Además, al caminar erguido su cabeza se sitúa a la altura de muchas esquinas y bordes peligrosos. Por eso conviene...

    • Proteger las esquinas de los muebles con piezas de goma.
    • Tapar con protectores todos los enchufes accesibles para él (compra unos cuantos de sobra, te resultarán muy útiles para cuando tu pequeño se quede a pasar la tarde o a dormir en casa de algún familiar).
    • Quitar de su paso o anclar a la pared los muebles auxiliares que pueda volcar si los utiliza para sujetarse.
    • Guardar los manteles o tapetes de los que pueda tirar y echarse encima los objetos que están encima.
    • Sujetar las cortinas a los alzapaños, evitando que cuelguen, para que no pueda tirar de ellas.
    • Arrimar la televisión, el aparato de música y los electrodomésticos a la pared, para que no pueda acceder a su parte trasera, y ocultar sus cables.
    • Si estás sola y tienes que prepararle la comida, siéntale en su sillita bien atado y lleva ésta a la cocina, colocándola lejos de la vitrocerámica, pero no se te ocurra dejarle a su aire por esta habitación (junto con el cuarto de baño y la terraza, la cocina es la estancia más peligrosa de la casa).
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