Sus primeros paseos

Salvo contraindicación del pediatra, conviene que pasees a tu bebé desde el día que os den el alta. Estas salidas os beneficiarán mucho.

En cuanto te sepas de memoria las cosas que tienes que coger antes de salir de casa y la ropa que debes poner a tu hijo para que se sienta a gusto, el paseo se convertirá en uno de los momentos más placenteros del día tanto para ti como para él. A ti te vendrá muy bien porque te mantendrá entretenida, te ayudará a perder esos kilos de más que aún te quedan del embarazo, te facilitará los encuentros con otras personas, evitando que te centres sólo en el cuidado de tu bebé, y te subirá el ánimo.

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MAS SANO Y DESPIERTO

En cuanto a tu pequeño, el paseo le beneficiará por múltiples razones:

• La luz del sol (no el sol directo) le ayudará a sintetizar la vitamina D, que fija el calcio a los huesos, y mantendrá a raya sus niveles de bilirrubina (si tiene ictericia, le ayudará a corregirla).
• El aire puro le oxigenará mejor y llegará a casa con más apetito.
• Durante el recorrido irá recibiendo diferentes estímulos, muchos más que en casa (calorcito, fresco, ruido, distintas intensidades de luz...), y ésta es una experiencia básica para el desarrollo de sus sentidos y de su inteligencia.
• El traqueteo del cochecito le recordará a su vida intrauterina, cuando era mecido constantemente por tus movimientos, y le producirá una agradable sensación de bienestar, que le ayudará a adaptarse antes a su nuevo ambiente. Esta vivencia será aún más intensa para él si le llevas en el marsupio, pegado a ti, algo que podrás hacer o no según cómo te estés recuperando del parto.

NO TE OLVIDES DE NADA

Ahora bien, para que el paseo resulte tan saludable y agradable para los dos, hay varios detalles que debes cuidar:

Hora. Espera a que lleguen las horas más templadas del día para sacarle.
Ropa. Vístele de forma que no pase frío ni calor, porque tan nocivo es lo uno como lo otro. Tendrás que abrigarle más si se le queda fría la nariz y quitarle alguna prenda si le suda la nuca.
Protección solar. Para evitar posibles quemaduras (tu hijo tiene la piel extremadamente sensible), aplícale una crema protectora infantil en la cara y en las zonas que lleve descubiertas y mantenle siempre debajo de la sombrilla del cochecito. • Bolsa. Antes de salir de casa, asegúrate de que en la bolsa de paseo has metido una toquilla (por si de repente empieza a refrescar), uno o dos pañales, un body y un conjunto limpios, el paquete de toallitas húmedas y, si tu hijo lo usa, el chupete.
Trayecto. Siempre que puedas, lleva a tu pequeño a un parque cerrado al tráfico, sin ruidos ni aglomeraciones, donde podáis estar tranquilos.
Duración. Si el día está agradable, puedes permanecer con tu bebé en la calle algo más de una hora (de momento es mejor que haga las tomas en casa). Si hace fresco, da una vuelta a la manzana y vuélvete a casa.

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No te agobies si algún día no puedes sacarle a la calle (porque haga frío o demasiado calor, porque esté malito, porque tú estés cansada...). Acércale a una ventana abierta o sácale a la terraza durante unos minutos, evitando exponerle al sol y a las corrientes, y esto será más que suficiente para airearle.

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