Los cuidados del bebé en el mar y la piscina

Esta época es una de las mejores del disfrute de tu hijo, pero atenta a estos consejos.

¿Qué he de tener en cuenta respecto al agua del baño del niño?

En las piscinas, vigila que el agua tenga poco cloro (si el niño presenta una irritación en las mucosas oculares, la nariz o la boca, puede que tenga demasiado), ya que según la Sociedad Española de Neumología niveles altos de cloro pueden llegar a provocar la aparición de asma en los más pequeños.

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En cuanto a las aguas dulces de ríos y lagos, presta atención a su calidad: que no estén estancadas, que no haya vertidos cerca…

Y si decidís ir al mar, busca qué playas han obtenido la bandera azul, que se otorga por la calidad de sus aguas y los servicios de la playa.

¿Cuánto tiempo puede estar el niño en el agua?

Los menores de un año pierden rápidamente el calor corporal, por lo que para ellos están desaconsejados los baños de más de 10 minutos, sobre todo si el agua está fresquita (una vez que salga, recuerda que debes secarle muy bien con la toalla).

Si es más mayorcito, tú misma irás viendo sus necesidades; en todo caso, si notas que tiene la piel de gallina y los labios han perdido su color rosado, es hora de sacarle.

¿Es recomendable que un niño utilice flotadores?

El principal riesgo que presentan es que el niño se voltee y quede con la cabeza sumergida en el agua.

El flotador debe considerarse más un juguete acuático, a no ser que optes por los de tipo braguero con sistema antivuelco.

Los manguitos hinchables y los chalecos tipo salvavidas son una opción muy buena, aunque lo único totalmente seguro es la vigilancia absoluta de los niños mientras estén en el agua o cerca de ella.

Incluso si tu hijo sabe nadar, no te confíes: el mayor número de ahogamientos se produce en los 6 meses después de que el niño haya aprendido a nadar.

Y vigila las zambullidas bruscas, muchas contusiones se producen cuando el pequeño salta alocadamente en una zona poco profunda.

¿Influyen el cloro y la sal en la aparición de conjuntivitis?

La exposición de los ojos al cloro de las piscinas, la sal del mar y el sol favorece las conjuntivitis irritativas, que desaparecen por sí solas.

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En verano también se producen más casos de conjuntivitis víricas y bacterianas, que se trasmiten en el agua cuando el niño se baña.

En las primeras, que no requieren medicación y desaparecen en una semana, el ojo puede secretar una película bastante clara.

Y en las segundas (en las que el pediatra recetará antibióticos) la película es espesa y amarillenta.

En todos los casos, para aliviar las molestias aplica en sus ojos compresas frías impregnadas en agua hervida, en una infusión de manzanilla o en suero fisiológico.

¿Se puede evitar la otitis del bañista en el niño?

Este tipo de otitis se produce en el oído externo cuando el agua, a veces contaminada con bacterias y microorganismos,se queda dentro del oído del niño y macera la piel del conducto auditivo, infectándola.

La otitis suele durar un par de días y las molestias se alivian aplicando calor seco (no paños húmedos); si el niño se queja mucho o notas que el oído le supura, llévale al pediatra.

También es importante mantener una buena ventilación entre nariz y oído (si todavía no sabe sonarse, debes aspirarle los moquitos periódicamente).

Para prevenir este tipo de otitis, seca sus oídos después de cada baño con la punta de una toalla; los bastoncitos, si los metes mucho, favorecen las otitis.

Si tu hijo sufre a menudo este tipo de infecciones, puedes ir a un centro auditivo para que le hagan unos tapones a medida que eviten la entrada de agua cuando se baña.

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