Cuna de viaje: lo que conviene saber antes de comprarla

Si te desplazas con el bebé, para no llegar a tu destino y tener que improvisar un lugar de descanso para tu hijo, incluye en el equipaje una cuna de viaje. Este artículo es muy útil para segundas residencias o casas de familaires. Antes de comprarla hay que valorar una serie de características.

Como su nombre indica, las cunas de viaje están pensadas para desplazamientos. Por tanto, el peso del producto, la facilidad de uso (plegado y desplegado) y, sobre todo, el tamaño que ocupan cerradas en el maletero del coche, son decisivos. Otros factores a tener en cuenta son la resistencia del chasis (aluminio o acero) y la edad de uso.

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Para los más pequeños (hasta que el niño es capaz de incorporarse), muchos padres prefieren los nidos de viaje, aptos para interior y exterior. Estos nidos, suelen ser textiles, de tejido ignífugo, con tratamiento anti UV, capota, mosquitera, colchón inflable o acolchado y arco de juegos. Tienen base plana y no llevan patas. Su ligereza (unos 3 Kg) y su sistema de desplegado pop-up (montaje con un único movimiento) suele ser lo más valorado.

A partir de que el niño se sienta él solo, es más seguro optar por la cuna de viaje tradicional, con paredes de tela y malla (muchas de ellas con nivel elevable para recién nacidos). Estas cunitas pueden ofrecer también la posibilidad de incluir un cambiador portátil y extraíble para los primeros meses. Los laterales de malla (tejido por el que no debe caber ningún dedito), permiten airear el espacio de la cuna y controlar al niño mientras duerme.

Un uso adecuado

El tiempo de uso depende de si se trata de una cuna de viaje tradicional, con puerta-gatera, que permite al niño entrar y salir a voluntar (suelen ser aptas hasta 15 Kg o hasta el peso que indique el fabricante). O si es una cuna sin puerta, en este caso su uso termina cuando el niño puede levantar la pierna y llegar al borde para intentar salir de ella.

Recuerda que el cuco o nido de viaje ha de colocarse siempre sobre suelo firme, nunca en superficies elevadas, ni mesas, ni sofás, ni camas, ya que el pataleo del bebé, puede hacer que el cuco se desplace y caiga al suelo.

Como en el caso de las cunas de barrotes, no debes ubicar la de viaje ni el cuco cerca de ventanas, cortinas largas o fuentes de calor. La ropa para estas cunitas ha de ser mínima, ya que el colchón pesa poco y no permite remeterla y sujetarla correctamente. Es preferible una simple sábana o un saco de dormir cuyo grosor se adapte a la temperatura estacional.

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Si observas que tu hijo no está cómodo con el colchón que se ofrece de serie, puedes cambiarlo por otro más grueso (muchas firmas disponen de ellos), pero no pongas los dos juntos. El nuevo colchón ha de adaptarse a la cuna como un guante. Si la tuya no tiene medidas estándar (120 x 60 cm interior) tendrás que encargarlo.

Por su seguridad

Las cunas de viaje o cunas plegables deben cumplir lo que dice la Normativa Europea UNE-EN 716 1/2:2008+A1:2013. Antes de comprar una para tu hijo, comprueba si en la etiqueta se especifica.

Según marca la norma, la cuna debe haber sido testada en pruebas de resistencia, estabilidad y antiahogo.

  • Todos los materiales que se utilicen en su fabricación deben ser atóxicos y no debe ser posible extraer el relleno del borde de la cuna por mordedura.
    • En su estructura no debe haber partes sueltas ni cortantes.
    • Las cantoneras tienen que estar homologadas para evitar un posible enganche de la cadena del chupete o similar en ellas.
      • El sistema de plegado ha de estar fuera del alcance del niño y ser seguro:
        1. No puede ser manipulado con el niño dentro (o es necesario levantar el somier para su plegado).
        2. Para plegar la cuna es necesario, bien hacer dos acciones consecutivas (la segunda precisa que se haya realizado con éxito la primera), bien realizar dos acciones independientes de manera simultánea.
          • El fondo de la cuna ha de ser firme y el colchón debe encajar bien en él (no pueden quedar más de 2 cm entre somier y pared y entre colchón y pared).
            • Pueden llevar cuatro patas externas o dos patas y dos ruedas (con freno) y un número de pies de apoyo centrales y laterales que garanticen su estabilidad.
              • Si tiene doble nivel, el somier debe quedar, como mínimo, a 30 cm del borde.
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