Destete sin lágrimas: sí, es posible

Tú decides cuándo hacerlo (sin sentirte culpable). Nosotros te echamos una mano para que resulte fácil, tanto para tu bebé como para ti.

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D.R.
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Una decisión tuya

La OMS recomienda mantener la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y después, continuarla de forma complementada con otros alimentos, hasta los 24 meses (o hasta que madre e hijo así lo decidan). Entre las madres que dan de mamar a sus bebés, hay unas que siguen esta recomendación, otras que dejan de dar el pecho cuando se les acaba la baja maternal, y otras que optan por opciones intermedias.

En todo caso, la elección del momento para destetar a tu hijo depende única y exclusivamente de ti. Es esencial que no te sientas culpable (no eres peor madre por dejar la lactancia), las leches de fórmula están perfectamente adaptadas para los lactantes. Pero igual de importante es que hagas lo posible para que este paso resulte fácil tanto para tu hijo como para ti. Te contamos cómo puedes conseguirlo.

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Así resultará más sencillo

Cuando decidas dejar de amamantar a tu hijo conviene que sigas estos dos consejos:

- Antes de destetarle tienes que comunicárselo al pediatra, para que él te diga cómo hacerlo, qué tipo de leche debes dar al pequeño a partir de ahora y qué cantidad es la más adecuada para él.
- Destétale de forma progresiva. Hacerlo bruscamente es un error que causa molestias digestivas e intestinales al bebé y dolores en el pecho a la madre.

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El proceso, paso a paso

Comienza el proceso un mes antes de la fecha en la que quieras dejar de dar de mamar definitivamente. Una vez que te pongas “manos a la obra”, el primer día sustituye la toma más corta por un biberón y mantén este cambio una semana.
Pasados siete días, cambia la siguiente toma más breve por otro biberón, y mantén la novedad hasta la tercera semana. En ésta, vuelve a sustituir otra tetada por otro biberón y así progresivamente hasta que todas las tetadas queden sustituidas por biberones.

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También hay otras posibilidades

Ten en cuenta que en lugar de destetarle definitivamente, también puedes optar por darle una alimentación mixta. ¿Cómo? Manteniendo la primera y la última tetada del día.
Tal vez incluso puedas darle alguna tetada más, ya que en el trabajo, por ley, te corresponde una hora diaria de lactancia que, poniéndote de acuerdo con tu jefe, puedes distribuirte como quieras.
Otra posibilidad es que aprendas a sacarte y a conservar tu leche, para que la persona que se quede con tu pequeño pueda dársela en el biberón. Con este sistema, aunque no le amamantes, tu hijo seguirá disfrutando de los beneficios que le reporta tu leche.

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Si vas a extraerte la leche...

Para hacerlo, procede de esta manera:

- Lávate y aclárate muy bien las manos, comprobando que no te quedan restos de jabón entre los dedos, y esteriliza el recipiente que vas a utilizar para recoger la leche.
- Aplícate en las mamas unos paños previamente calentados con la plancha. Exprímetelas sucesivamente, de forma manual o con un sacaleches, como te resulte más sencillo.
- Guarda el recipiente en la nevera si le van a dar la leche en la siguiente toma (antes de cinco horas), o en el congelador, cuando se haya enfriado, si tu hijo va a tardar más en tomársela (para que no pierda nutrientes, no la conserves congelada más de un mes).
- Para descongelarla, la persona que esté con tu hijo debe sacar el recipiente del congelador una hora antes de la toma, ponerlo durante unos minutos bajo el chorro de agua caliente o calentarlo al baño maría y agitarlo con fuerza para que los componentes de la leche se mezclen bien.

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