Lactancia en verano: ventajas y precauciones

Ya sabes que la lactancia materna es lo mejor para tu bebé. Y en verano, además, cuenta con ventajas extra. ¿Qué debes tener presente al amamantar a tu hijo en esta época?

 

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En esta época, aún más ventajas

Seguro que ya has oído hablar mil veces de los beneficios que tiene dar de mamar a tu bebé en sus primeros meses de vida. Tu leche le aporta la proporción idónea de nutrientes que necesita ahora, le protege ante infecciones y alergias, reduce el riesgo de que padezca diabetes en un futuro y, según algunos estudios, es buenísimo para el desarrollo de sus habilidades psicosociales. Y a ti, la lactancia te viene estupendamente, porque ayuda a que tu útero se recupere más rápido tras el parto y a largo plazo disminuye la posibilidad de que sufras ciertos tipos de cáncer.

Pero además, si tu bebé tiene pocos meses y solo toma leche, comprobarás lo cómoda que resulta la lactancia materna en verano:

•No necesitas preocuparte por dar de beber al bebé: tu leche es más acuosa en el verano y satisface totalmente sus necesidades de hidratación. Lo que puede suceder es que pida más tomas a intervalos más cortos. Si lo hace, responde a su demanda sin dudarlo: de esta manera te asegurarás de satisfacer su sed y además tus senos irán adaptando su producción de leche a las necesidades de tu hijo y al calor. Pasados los seis meses, ya puedes empezar a darle sorbitos de agua.

•Es muy fácil salir con el bebé (y seguro que en las vacaciones no te apetece nada quedarte en casa). Gracias a la lactancia materna siempre llevas la comida del peque contigo y puedes darle de comer donde quieras.

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Beneficios también para ti

Sí, porque algunas de las virtudes de la lactancia materna para tu bienestar se hacen más evidentes en verano:

•Si después del parto te quedan kilos por perder (normal) y quieres empezar alguna dieta, tendrás que esperar un tiempo para hacerlo. Pero dar de mamar te ayudará a comenzar a reducir algo de peso y recuperar tu silueta para sentirte estupenda en verano.

•Una vez que está bien establecida, la lactancia contribuye a relajarte en vacaciones. Dar el pecho te obliga a desconectar del resto de tareas para concentrarte en una sola: estar con tu hijo. Es un modo de practicar mindfulness, de vivir el momento. De hecho, un estudio realizado en Suecia ha demostrado que dar el pecho en los primeros meses de vida del bebé ayuda a la madre a combatir el estrés, las preocupaciones y aporta seguridad. 

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Qué necesitas saber

Si acabas de empezar con la lactancia, no te agobies si al principio te duele o te cuesta que el bebé mame: el arte de amamantar está en tus genes y solo hace falta algo de paciencia, confianza y quizás la ayuda de un experto en el tema para que en poco tiempo todo vaya sobre ruedas. Estas pautas te serán útiles:

Crea un rincón idóneo para las tomas, a la sombra en la terraza o en el patio, donde no haya corrientes de aire. Siéntate en una mecedora, tumbona o hamaca, pon una música suave y ten un zumo a mano. Este ritual te aportará mucha tranquilidad y las tomas se convertirán en momentos especiales, en un  ambiente fresquito y contemplando a tu hijo. Y si se duerme, aprovecha para dormir tú: un buen sueño aumenta la cantidad de leche.

•Al principio lo mejor es dar de mamar a demanda (en verano esto resulta más fácil, ya que disfrutas de más tiempo) porque en el útero el bebé se alimentaba cada vez que le apetecía y porque su estómago es aún muy pequeño. Poco a poco, él mismo irá adquiriendo un patrón regular de tomas.

•Intenta que coma de ambos pechos (aumenta la producción de leche), empezando por el que fue el último en la toma anterior.

•Cuando termines, deja los senos al aire libre un rato (con el calor, te vendrá bien) para prevenir las grietas. Tócalos después de la toma y si notas que hay partes duras masajéalos para evitar problemas como la mastitis. 

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Dos apuntes importantes

Además de los consejos anteriores, ahora debes tener presentes estas recomendaciones: 

Cuida tu hidratación. Bebe a lo largo del día  mucha agua y/o zumos naturales. El café es diurético, así que no abuses de él.

• Es probable que ambos sudéis bastante durante la toma. Coloca una toalla o sabanita fina entre el bebé y tu brazo, cubriendo la zona de éste donde reposa su cabecita. 

• Planea la toma después de un baño refrescante de ambos en la piscina. 

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Vestida para lactar

En verano elige ropa para estar cómoda a la hora de dar de mamar y accesorios que te faciliten la tarea. 

• Camisetas o camisas de algodón, anchas y con botones por delante, o con cuello en forma de V o con tirantes finos.  

• Vestidos o monos con botones o con cremallera de abertura delantera.

• Un pañuelo. Si te da corte lactar en un lugar público, (o no puedes hacerlo por cualquier razón), usa para cubrirte el pecho un pañuelo grande de lino o algodón.

Discos absorbentes. No olvides usarlos. Son muy prácticos porque absorben los restos de leche y también el sudor.

Un apunte: en días de ola de calor, para refrescarte mientras das de mamar pon bajo tu nuca una toalla que hayas humedecido previamente con agua fría.

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