Cómo y cuándo empezar a dar fruta y verdura al bebé

En las revisiones periódicas con tu pediatra y enfermera te irán dando las pautas para ir introduciendo nuevos alimentos en la dieta de tu bebé. Lo normal es que tu hijo empiece a tomar la fruta y la verdura en forma de puré, hacia el sexto mes de vida. Respondemos a todas las dudas que este gran avance provocan en los padres.

Cuándo empezar a dar fruta al bebé
D.R.

Hacia el sexto mes de vida es el turno para una gran novedad en la alimentación de tu bebé: la introducción de las frutas y las verduras, los primeros alimentos sólidos distintos a los cereales. Como tu hijo aún no mastica, debes dárselas en puré. Y seguro que al prepararlo te surgen muchas cuestiones, como les pasa a la mayoría de los padres. Aquí tienes respuestas.

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¿Comienzo con puré de frutas o con el de verduras?

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria recomienda comenzar por las verduras, que no ocasionan tantas alergias. Eso sí, dejando las de hoja verde oscuro (espinacas, acelgas) y la col, nabos y remolacha para cuando el bebé cumpla un año. Pero también hay pediatras que aconsejan comenzar con la fruta. Pide consejo a tu médico, cada niño es diferente.

¿Debo añadir todas las frutas y las verduras a la vez?

No. La norma, siempre que introduzcas alimentos en su dieta, es hacerlo de forma individual, a intervalos de 3-5 días, para observar posibles reacciones alérgicas. Si vas a empezar con la fruta haz sus primeras papillas solo con una variedad, luego con dos, tres, cuatro... Con las verduras, igual: comienza haciendo un puré de patata, espera unos días y añade el puerro, después pon también zanahoria, etc.

¿Qué verduras utilizo?

Las más comunes son la patata, las judías verdes, la zanahoria, la calabaza, el calabacín y el puerro (más suave que la cebolla). También puedes incluir cardo (rico en fibra) o lechuga (que suaviza la textura).

¿Pueden ser congeladas?

Sí. Pero si al adquirirlas no tienes la absoluta seguridad de que están en óptimo estado, elige las ultracongeladas, que mantienen intactas sus propiedades nutricionales. Al cocinarlas ten en cuenta los tiempos de cocción de cada una (por ejemplo, las zanahorias tardan más que el calabacín) y utiliza poca agua.

¿Y qué frutas son adecuadas?

Las más básicas para los primeros purés son la naranja, la manzana, el plátano y la pera. Una sugerencia: si tu bebé es estreñido utiliza fruta madura, evita el plátano y la manzana y escoge variedades laxantes como naranja, pera y ciruelas.

¿Utilizo pasapurés o batidora?

Lo más práctico: empezar con pasapurés (a los bebés suele gustarles más la textura que deja) y, cuando acepte bien el puré, usar ya la batidora, más rápida y cómoda. Cuando se haya habituado a ésta, ve triturando los purés cada vez menos para que empiece a aceptar texturas más gruesas.

¿Echo a los purés azúcar o sal?

No se recomienda. El bebé no necesita en su dieta ni azúcar ni sal añadida; la fruta y la verdura las contienen de forma natural.

¿Qué cantidad hago?

Lo más habitual es que en los primeros días el bebé coma solo unas cucharadas y tengas que completar esa comida con su toma de leche. Poco a poco irá comiendo más puré, hasta el día en que tome unos 250 g en la comida y ya no tengas que completarla con leche.

¿Le doy el puré caliente o frío?

Ni una cosa ni la otra. La mejor opción es dárselos templados, así se los comerá con más ganas.

¿Y si no le gusta?

Puede que tu bebé rechace la papilla o el puré. No te pongas nerviosa o lo detectará y percibirá el momento de comer como algo desagradable. Ten paciencia, no le presiones, retíraselo (no lo guardes, ya no podrás volver a dárselo) e inténtalo de nuevo al día siguiente.

La cuchara le da arcadas...
Getty Images

Les pasa a muchos niños. Lo mejor es que utilices una de silicona, especial para bebés ya que es muy blandita. Deja que la manipule y la chupe a su antojo para que se familiarice con ella, y deja también que toque el puré, auque se ensucie.

¿Congelo el puré de verduras?

Es una buena opción. Para hacerlo debes prepararlo con productos frescos (no congelados), echarlo en recipientes individuales de plástico o cristal (no los llenes mucho porque al congelarse pueden romperse), esperar a que se enfríen y congelar. Para que mantenga las propiedades nutricionales debes congelarlo en el día y de forma rápida (aparato de tres o cuatro estrellas) y no meter a la vez muchos recipientes en el congelador o repartirlos en distintos compartimentos.

¿La congelación afectará a su textura?

La textura de la patata y la zanahoria sí puede cambiar. El almidón que contienen se deteriora con el tiempo con el congelado, por eso el puré de estas hortalizas ha de consumirse en una o dos semanas

¿Y la papilla de frutas, la congelo?

La congelación suele modificar la textura de las frutas de agua y hacer que le gusten menos. Aún así, puedes congelarla.

Buenos trucos para que acepte la fruta

Si tu bebé rechaza la fruta, conviene que busques otras opciones a la hora de preparar sus papillas. Dos ideas:

- Cocerla. Cuécela al vapor cuatro minutos y tritúrala. Eso sí, hazlo solo para facilitar la introducción del puré.Una vez que el niño ya lo haya aceptado, lo más recomendable es empezar a preparárselo con fruta fresca.
- Mezclarla con leche o cereales. Puedes añadir al puré leche o cereales de los que suela tomar tu hijo. Al principio puede ser una buena cantidad, pero luego ve disminuyéndola hasta que la papilla sea solo de fruta.

Purés "gourmet" con mucho color

A esta edad del bebé, puedes preparar diferentes tipos de puré de verduras en función del color de las mismas.

- Blanco. Un buen puré para iniciar al niño en las verduras porque lleva las más suaves: puerro y patata.
- Verde. Utiliza verduras como judías verdes, calabacín y lechuga. Puedes decorarlo con unas gotitas de leche.
- Naranja. A base de zanahoria y calabaza. Es un puré que suele gustar mucho a los bebés porque tiene un sabor más dulce que los otros. Se recomienda sobre todo cuando el pequeño padece diarrea.

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