Cómo empezar a dar cereales al bebé

Suelen ser el primer alimento sólido que se introduce en su dieta, comenzando por los que no llevan gluten. Consulta al pediatra.

inicio de los cereales al bebé bebé
Tom MertonGetty Images

Hacia los 6 meses, el aparato digestivo del niño está preparado para digerir sin problemas otros alimentos diferentes a la leche. Y los primeros suelen ser los cereales. Si tu hijo se alimenta con leche materna en exclusiva y crece bien, el pediatra no recomendará introducirlos hasta los 6 meses e incluso puede que cambie el orden de los alimentos.

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Cuando esté preparado

“Aunque puede hacerse, es poco práctico para la madre sacarse la leche y mezclarla con los cereales para dárselos en papilla. Por eso, muchas veces en niños alimentados con lactancia materna optamos por no comenzar la alimentación complementaria con cereales, sino con verdura o fruta”, explica José Manuel Moreno Villares, coordinador del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Como ves, antes de empezar a introducir los cereales en su dieta hay que consultar con su pediatra, ya que cada niño tiene unas características diferentes.

Sin gluten, añadidos al biberón

La mayoría de los cereales están formulados con las vitaminas y minerales que necesita el niño, adecuados a su edad. Eso sí, debes fijarte que lleven impresa en la etiqueta la frase: “Sin gluten”. Esta es una proteína que se encuentra en la semilla de muchos cereales (trigo, cebada, centeno, espelta, triticale y posiblemente en la avena) y que se introduce en su dieta más tarde.

Aunque no existe una pauta única para iniciar la alimentación con cereales, una forma orientativa de comenzar puede ser añadir un cacito en el biberón de la mañana y otro en el de la noche (tendrás que cambiar de tetina) e ir aumentando un cacito cada día hasta llegar a la cantidad recomendada por el pediatra. Un truco para no pasarte es no poner en el biberón más cacitos de los kilos que pesa el niño: así, si pesa 5 kilos, poner solo 5 cacitos.

Alrededor de los 7–8 meses debe tomar dos papillas de cereales al día, una por la mañana y otra por la noche. Pon la misma cantidad de leche que toma en el biberón y añade cacitos de cereal hasta que espese, procurando que quede ligera.

Con la lactancia materna...

Si estás dándole el pecho, y el pediatra indica que puedes complementar con cereales, los hay especiales para mezclar con agua y puedes ofrecérselos con cuchara. Se preparan en la misma proporción que si se hicieran con leche (un cacito por cada 30 ml de agua). Eso sí, sigue dándole las tomas de pecho. Otra opción: extraerte la leche y mezclarla con los cereales normales. Y a partir del séptimo mes, puedes darle pan y galletas (bajas en azúcar) a demanda, junto con la lactancia materna.

Atención al estreñimiento

Al comenzar con las papillas hay niños que se estriñen porque toman mucho cereal y poco líquido. Ofrécele agua o pecho tras la papilla y a lo largo del día. Si persiste el problema, puedes cambiar sus cereales por otros que incluyan grano entero, proporcionan más fibra, o por los elaborados a base de avena, que son menos astringentes.

Dale la papilla con cuchara. Ponla de lado, toca con ella su boca y deja que lama y paladee. Si la acepta bien, dale otra y así sucesivamente. No es imprescindible que se tome todo el plato. Los primeros días, muchos niños no se la acaban. Es mejor no forzar e ir aumentando cada día hasta llegar a la dosis establecida.

¿Y si los rechaza?

Aunque los niños no suelen rechazar los preparados de cereales, por su sabor y olor dulces, si el tuyo se niega a tomarlos se pueden sustituir por galletas (deben ser bajas en azúcar) o por pan sin gluten antes de los siete meses.

Y a partir de esta edad, puedes darle los cereales con gluten en forma de pasta cocida, muy cortada, pan o galletas. “Cuando se habla de cereales, se incluye también a los alimentos cuya base es el cereal, como el pan y la pasta”, puntualiza el pediatra.

Llegan los cereales con gluten

No existe una recomendación oficial, pero lo prudente es introducirlos de forma gradual entre el séptimo y el octavo mes de vida.

La pauta más habitual es sustituir cada día un cacito de cereales sin gluten por uno de cereales con gluten hasta llegar al total del gluten en la papilla. Pero también se puede optar por darle una de las papillas del día con gluten y la otra sin gluten. Se puede mantener esta pauta hasta los 9 meses o más y a partir de ahí ofrecerle las dos con gluten.

Síntomas de intolerancia

Hay niños que desarrollan celiaquía, una enfermedad que provoca intolerancia al gluten. Los síntomas más habituales son diarrea, vómitos, e irritabilidad. “Estas son las formas clásicas, que vemos cada vez menos. Ahora es más frecuente ver a niños de un año que no ganan peso, que presentan irritabilidad y tripa distendida; en los mayores es frecuente la anemia”, aclara el pediatra. Ante la mínima sospecha de intolerancia en tu bebé, elimina inmediamente el gluten de su dieta y acude al pediatra.

Recuerda que no es lo mismo intolerancia que alergia. La intolerancia al gluten o celiaquía se manifiesta en niños genéticamente predispuestos y provoca una atrofia progresiva de las vellosidades del intestino que ocasiona una menor absorción de los nutrientes. La alergia, menos frecuente, es una reacción del sistema inmunológico que puede afectar a la piel (urticaria), al tracto gastrointestinal (vómitos y diarrea) o respiratorio (asma) al contacto con el gluten. El alergólogo realizará el diagnóstico.

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