3 claves para una buena lactancia

Tenlos presentes a la hora de dar de mamar a tu bebé. Te servirán de gran ayuda.

 

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Una buena técnica

Si eres mamá primeriza puedes sentirte un poco insegura cuando das el pecho a tu hijo. Es normal porque, aunque es una habilidad natural, con el tiempo se va aprendiendo y mejorando. Si sigues estos consejos pronto adquirirás una buena técnica.

Para que tanto tú como tu hijo disfrutéis de la toma, recuerda que este es un momento placentero y debe hacerse sin prisas. Cógelo en brazos, con su cabeza sobre tu muñeca o tu antebrazo, vuestras tripas en contacto y sus hombros muy cerca de tu pecho. Después ve paso a paso.

- Paso 1.  Deja que él busque el pezón, no le pegues tú la cabeza al seno. Si no, la barbilla quedará junto a su pecho y dificultará el agarre.

- Paso 2. La mandíbula inferior, que es con la que realiza los movimientos de extracción, debe tener espacio suficiente para moverse.

- Paso 3. Su boca ha de coger toda la areola para no tirar del pezón. Deja espacio entre su nariz y la mama para que respire y trague.

Una buena postura

No existe una única postura adecuada para el amamantamiento; cada madre debe elegir la más adecuada para ella y su bebé. Pero conviene tener en cuenta algunos aspectos:

- Es importante que durante el proceso la madre no tensione la zona lumbar cuando sostenga al bebé con su brazo y se incline hacia él, o esta molestia, repetida a lo largo del día, puede ocasionarle contratiempos.
- Para evitar esta tensión lumbar puede ser muy práctico colocar un cojín sobre el que apoyar y descansar la zona. El mismo cojín puede servir para elevar al bebé y mantenerlo en una postura que permita a la madre descargar la tensión del brazo y de los hombros.
- Si das de mamar en una butaca, apoyar los pies, o al menos uno de ellos, en un taburete o soporte bajo y poner al bebé en una posición menos horizontal, también te ayuda a relajar las tensiones de la espalda. Es preferible que la butaca tenga reposabrazos en los que descargar el peso del brazo que soporta la cabeza y los hombros del bebé. Así se reduce el riesgo de que la tensión se transmita de los hombros a las vértebras cervicales y dorsales de mamá.

Buenos complementos

Algunos de estos pueden facilitarte la tarea de dar de mamar o ayudarte a resolver cualquier dificultad.

Extractores

Son aparatos manuales o eléctricos que imitan el ritmo de succión y extracción de la leche que realiza el bebé. Son muy útiles cuando la madre debe ausentarse (vuelta al trabajo o separarse del niño durante alguna toma), cuando el bebé es prematuro y no tiene fuerza para mamar, o si se encuentra enfermo, y cuando los pezones están doloridos. Si la separación es esporádica, se puede optar por uno manual; si va a ser continuada, mejor uno eléctrico (más rápido y eficaz, aunque conviene pautar el ritmo de extracción para que no resulte molesto).

Sujetadores

Los de copa abierta y regulables son muy cómodos (durante los dos primeros meses, mejor sin aros, después puedes optar por aros suaves). Elígelos con refuerzo bajo el pecho y de tirante ancho. Si te dejan marcas, no son de tu talla.

Discos empapadores y conchas de recogida

No todas las madres los necesitan. Elígelos aireados y transpirables.

Cojín de la lactancia

Ayuda a mantener una postura relajada en la toma.

Mecedora

Muy cómoda para ti. Si no tienes, puedes usar una butaca y un reposapiés para relajar la región lumbar.

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