Puré de verduras para el bebé, así se hace

A los 6 meses puedes empezar a dar a tu hijo los primeros purés de verduras. Estas pautas para prepararlos te ayudarán a que los acepte mejor.

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Diversificar su dieta

En sus primeros meses de vida el bebé se alimenta exclusivamente con leche. Realmente no necesita nada más y su organismo no está preparado para digerir y asimilar otros alimentos. Sin embargo, hacia el sexto mes, o cuando lo indique el pediatra, tendrás que empezar a diversificar su dieta introduciendo las papillas de cereales y, cuando ya las tome bien, los purés de frutas o de verduras (da igual empezar con unas o con otras).
Aquí te hablamos de las verduras: cuáles puede empezar a tomar tu hijo, cómo prepararlas a su edad, qué nutrientes le aportan y qué hacer para que las acepte bien.

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Empezar con verduras frescas

Ante todo, ten en cuenta que debes utilizar verduras frescas, que no lleven muchos días en la nevera, y lavarlas muy bien bajo el grifo (o sumergiéndolas en agua con unas gotas de lejía apta para lavar alimentos), de modo que no tengan restos de tierra, insecticidas o productos químicos.

Ten siempre limpias las manos al preparar sus purés, así como las superficies, los paños y los instrumentos que utilizas.

Paso a paso

Puedes utilizar una patata mediana o una patata y una zanahoria.

Pélalas, lávalas, pártelas en trozos y ponlas a cocer en un cazo con poca agua (échalas cuando hierva) o hazlas al vapor (unos 15 min.), o en olla exprés (unos 6 min.), justo hasta que se ablanden.

Retira el agua, tritura con el chino o pasapurés para quitar hebras (o bate con la batidora y pásalo por un colador), incorpora un poco de caldo para que la textura sea más fina y añade una pizca de aceite de oliva suave en crudo (acidez 0,4), como recomienda la Asociación Española de Pediatría.

Siempre tras remover y comprobar que está tibio, dáselo a probar.

Atención, no añadas sal a sus purés al menos hasta que cumpla 1 año, así no sobrecargas sus riñones y, además, al bebé le gustan sosos.

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Purés de todos los colores

Cuando ya tome este primer puré puedes ir incorporando otras verduras, siempre de una en una, para identificar si alguna le sienta mal (diarrea, vómitos, rojeces en la piel, dolor de tripa) y en ese caso retirarla hasta dentro de unos meses.

Una verdura nueva cada semana

Utiliza 150 g de patata y 150 g de las demás verduras. Poniendo a cocer antes las que tardan algo más en hacerse, puedes ir incorporando a la cocción, una cada semana, las verduras más suaves y digestivas: zanahoria, calabaza, calabacín, puerro y judías verdes.

Con cada una por separado, con la patata, el puré te saldrá de un color.

Atención: deja para después de los 12 meses las espinacas, acelgas y nabos, por su alto contenido en nitratos, y las verduras de sabor fuerte y que son flatulentas: coles, coliflor, brécol, espárragos y remolacha.

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El momento de añadir carne o pescado

Otras verduras que puedes ir incorporando son cardo y lechuga. Ve haciendo los purés algo más espesos, si los toma bien.

A los 8 meses, o antes, puedes empezar a añadir carne: pollo y pavo y, luego, cerdo, ternera, cordero y conejo; escoge las partes tiernas, sin nervios, y quita la piel.

Y hacia los 10 u 11 meses, pescado blanco (merluza, lenguado, gallo...), el lomo, sin piel y, ojo, quitando muy bien las espinas.

Cómo se preparan

Tanto en la carne como en el pescado, empieza por poca cantidad, unos 20 gramos (en crudo), y ve aumentándola gradualmente hasta llegar a 40 gramos de carne o 60 de pescado, en torno al año de edad.

Cocínalos aparte, por ejemplo a la plancha, y mezcla con las verduras cocidas al triturarlas. O bien añádelos a la cocción de las verduras en los últimos 8 minutos.

Hacia el año de edad, una novedad: puedes sofreír las verduras antes de hervirlas, estarán más sabrosas.

También puedes añadir huevo cocido (la yema a los 11 meses y la clara, a los 13). O queso rallado.

Ahora tu hijo tiene que masticar “tropezones” o grumos en los purés; tritúralos algo menos o incluso cháfalos con el tenedor (tú verás a qué ritmo, según mastique).

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Trucos para que acepte los pués

Si rechaza de plano el primer puré, no te preocupes, prueba mañana. Empieza con un par de cucharadas y si lo rechaza, no le fuerces. Al día siguiente, dale tres cucharadas y lo mismo si no lo quiere. Poco a poco acabará gustándole.

Un truco que a veces funciona es mezclarlo con la leche que tome, materna o de continuación, o incluso hacerlo caldoso y dárselo en biberón.

Otro, empezar con los tarritos, que tienen una textura muy suave, agradable para los bebés.

Y otro: añadirles zumo de naranja, si le gusta, o plátano...

Más adelante, si coge “manía” a los purés tan elaborados, prueba a hacerle alguno como al principio, sólo de patata cocida y con leche, o sólo de zanahoria, que es más dulce...

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Qué cantidad de puré debe tomar

Al principio, vale con un par de cucharadas. Si se niega en redondo, dale a probar solo la puntita de una cucharada. Si no hace ascos, puedes seguir.

Cuando ya empiece a comer más, no olvides que a los bebés les pasa como a nosotros, hay días en los que tienen menos apetito, o les apetece más comer otras cosas...

La solución es completar el puré con el pecho o el biberón, a esta edad la leche sigue siendo su principal nutriente.

Una buena ración de puré para un bebé de hasta 1 año puede ser de 150 gramos. Y hacia los 2 años, de 250 gramos.

Ten en cuenta que las verduras aportan muchas vitaminas y minerales, cada una en distinta proporción, y que la mejor manera de conseguir que este aporte sea equilibrado es con la variedad.

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Conservar, congelar y descongelar sus purés

Puedes reservar una parte del puré, si crees que no lo tomará todo (para no contaminarlo), y conservarlo en la nevera herméticamente cerrado hasta 48 horas. Caliéntalo al baño maría.

Es muy práctico hacer un puré más abundante y conservarlo congelado en porciones: en bandejas de cubitos de hielo, en hueveras o en tarritos de 150 o de 280 gramos.

Para descongelarlo, pásalo el día antes del frigo a la nevera y caliéntalo al baño maría o en el microondas (removiendo siempre y comprobando que no hay partes que quemen, antes de dárselo). No congeles lo que has descongelado.

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¿Puedo darle tarritos preparados?

Puedes dárselos sin problemas. Con la vida ajetreada que llevamos, los alimentos envasados infantiles son excelentes para solucionar algunas comidas del bebé.

- Están regulados por una norma de calidad muy estricta: Reglamento 609/2013 de la UE.
- No llevan conservantes artificiales (sí se someten a un proceso para eliminar microorganismos) ni aditivos químicos.
- Las materias primas están libres de pesticidas y fertilizantes desde el origen, más que las compradas en el mercado.
- Su composición es equilibrada y apropiada para la edad de tu hijo.

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Así puede ser su menú diario a los 12 meses
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En torno al año de edad, gracias en buena parte a los purés, la dieta de tu hijo ya será mucho más diversificada.

Un menú orientativo a esta edad puede ser...

- Desayuno: Pecho o biberón (200-250 ml) o papilla de cereales.
- A media mañana: Papilla de cereales (si no la tomó) y/o fruta.
- Al mediodía: Puré de verduras con carne blanca o pescado blanco. Zumo de fruta o lácteo.
- En la merienda: Papilla de frutas. Yogur.
- Para cenar: Puré suave o huevo en tortilla o cereales.
- Antes de ir a dormir: Pecho o biberón de leche.

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