Cómo dejar de dar el pecho a tu hijo sin traumas

Se trata de un proceso emocionalmente delicado para la madre y para el niño. Por eso conviene hacerlo de forma gradual, con amor y paciencia. Y papá puede ayudar mucho.

 

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Tres modos de hacerlo

El destete se inicia cuando el bebé empieza a tomar alimentos diferentes a la leche materna y finaliza con el abandono total de la alimentación al pecho. La forma de hacerlo es una decisión personal. El proceso puede ser...

Brusco. No es recomendable. Puedes tener problemas en el pecho (habla con el ginecólogo) y quizá suponga un bache emocional para ambos. Ten presente que aunque el niño tenga dientes o te reincorpores al trabajo nada te impide seguir dando el pecho si lo deseas.  

Natural. El niño dicta los cambios. A medida que pierde el interés por mamar lo hace menos veces y disminuye la producción de leche. Suele conllevar la lactancia prolongada.

Planificado. La madre decide poner fin a la lactancia materna y va sustituyendo una a una las tetadas por tomas de biberón o por comidas.

¿Quieres saber cómo llevarlo a cabo? Sigue leyendo.

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Si es programado, hazlo así

Hay que contar con tiempo suficiente (al menos tres semanas) para hacer el cambio de forma paulatina.

Elegir el momento. Procura que no coincida con otro gran cambio en su vida (nacimiento de un hermano, inicio en la guardería...).

Sustituir las tomas. Se cambia una toma de pecho por un biberón o una papilla de cereal, fruta o verdura (cuando el niño ya pueda tomar estos alimentos). A la semana siguiente se sustituye otra. Deja para el final las favoritas: noche, desayuno y siesta.

Destete parcial. Es posible mantener las tomas nocturnas de pecho durante bastantes meses, se denomina lactancia mixta (pecho y biberón).

Si el bebé es menor de 6 meses. El pediatra te indicará que en tu ausencia pueden darle biberones con tu leche, extraída y conservada en frío (hasta 4 horas) o congelada (hasta 30 días).

Si tiene 6 meses o más. Poco a poco entrarán otros alimentos en su dieta. La leche sigue siendo esencial, hasta los 2 años debe tomar de 500 a 700 ml al día.

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Trucos, ayudas y soluciones

Ante todo, no te sientas culpable ni dejes que nadie te culpe si lo has decidido tú. Y ten presentes con qué aliados cuentas para que el destete resulte más fácil.

La tetina. Si al bebé le cuesta aceptar el biberón, prueba con una tetina anatómica, similar al pezón.

Chupete. Es bueno para calmar la necesidad de succión del bebé.

Extractor de leche. Para que le den tu leche o, al suprimir las tomas, para sacarte un poco y aliviar la tensión del pecho. Es importante que sea eficaz y cómodo.

Grupos de lactancia. Ayudan a instaurar la lactancia y también a hacer el destete progresivo.

El padre. Será una gran ayuda. No sólo para dar biberones o comidas (con la ventaja de que el bebé no olerá la teta), también para distraer al niño, que demandará más atención.

Un truco. Si llora por hambre y rechaza la comida, dale una toma parcial de pecho y luego ese alimento. Pero no acortes la toma en cada seno, dale solo de uno, la leche del final alimenta más.

Su pediatra. Confía en él. Contar con su consejo y apoyo te dará mucha seguridad.

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