Recetas de pescado para bebés y niños pequeños

El pescado es un alimento fácil de digerir y es fuente de proteínas, minerales y vitaminas y de Omega. Con estas recetas tu hijo lo aceptará mejor.

 

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Lubina en papillote

Ingredientes

1 filete de lubina, verduras al gusto y un chorro de aceite de oliva

Cómo se hace

Coloca el filete en el papel, añade unas verduras picadas (cebolla, pimiento, puerro) y un chorro de aceite de oliva. Ciérralo bien formando un paquetito y mételo al horno durante unos cinco minutos o hasta que el papel se hinche. Así se hará en su propio jugo y quedará muy sabroso. Tu hijo puede tomarlo mezclado con el puré de verduras o, si ya mastica, comerlo en pedacitos.

La mayoría de las lubinas que encontramos en las pescaderías proceden de criaderos, es decir, no se crían en libertad. Tienen grandes espinas, por lo que debes pedir al pescadero que te separe los filetes. Una vez cocinada la lubina, cerciórate de que en la ración del niño no queda ninguna.

¿Qué le aporta?

 Al ser un alimento rico en fósforo, ayuda a mantener los huesos y los dientes sanos y contribuye a mejorar las funciones biológicas del cerebro. También contiene hierro, mineral que previene la anemia.

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Bacalao con tomate

Ingredientes

5 o 6 trozos de bacalao, 1/2 cebolla, 1 lata grande de tomates, 1 cucharada de aceite de oliva y perejil

Cómo se hace

Calienta el aceite en una sartén grande. Agrega la cebolla y cuécela hasta que se ablande.

Incorpora los tomates escurridos. Tapa la sartén y cuece alrededor de 10 minutos, hasta que el pescado se haga.

Colócalo todo en una ollita de barro y antes de llevarlo a la mesa, adórnalo con perejil picado.

Qué le aporta

El bacalao es una buena fuente de proteínas que aporta poca grasa al niño. Y suele ser bien aceptado por los peques.

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Huevos rellenos de sardina

 

Ingredientes

2 huevos, 2 filetes de sardina y bechamel ligera

Cómo se hace

Cuece dos huevos, córtalos por la mitad y separa la yema de la clara. Pon uno o dos filetes de sardina envueltos en papel especial para cocinar al papillote (también existen recipientes de silicona para este fin) y mételo al horno durante cuatro o cinco minutos. Desmenúzalos con los dedos y mézclalos con las yemas de huevo. Haz una bechamel ligera y añádela a la mezcla. Rellena las mitades de la clara con la mezcla.

El pescado azul suele tener muchas espinas, por eso debes asegurarte de quitárselas bien antes de ofrecérselo al niño. Para lograrlo compra filetes de sardina y, una vez cocinados, desmenúzalos con los dedos. De esta manera podrás detectalas con más facilidad.

¿Qué le aporta?

Al ser un pescado azul proporciona una gran cantidad de Omega 3, un ácido graso esencial muy saludable. El cuerpo humano no lo puede fabricar, por lo tanto es necesario obtenerlo a través de los alimentos, sobre todo con el consumo de pescado azul. Tiene beneficios a nivel cardiovascular, disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades de este tipo. Por otro lado, las vitaminas A y D, presentes principalmente en el pescado azul, ayudan a una correcta asimilación del calcio de la dieta.

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Crema de merluza

Ingredientes

1 filete de merluza, 1 patata, 1 puerro y un chorro de su leche habitual.

Cómo se hace

Coloca un filete de merluza en una cazuela, cúbrelo con agua y deja que hierva hasta que esté cocido. Tira el agua y reserva el pescado. Pon en una cazuela una patata y un puerro troceados, cúbrelos con agua y deja cocer hasta que la patata esté blandita. Añade a las verduras la ración de merluza que debe tomar el niño y un chorro de la leche que habitualmente tome y tritúralo todo hasta obtener una crema. El sabor del pescado se atenúa con la leche y así es mejor aceptado por el bebé.

Al comprar merluza o lenguado debes pedir siempre lomos o filetes para evitar las espinas. Mezcla estos pescados con la papilla de cereales y leche para comenzar a dárselos y luego con el puré de verduras. En los niños más mayores sirven para preparar hamburguesas o pasteles sólo de pescado, porque no tienen un sabor muy fuerte.

¿Qué le aporta?

Como todos los pescados, contiene gran cantidad de proteínas de alta calidad, porque posee todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita. Además, es fundamental para la reparación y el crecimiento de los tejidos, como por ejemplo los músculos. También es muy rica en yodo, un mineral que resulta imprescindible para un correcto desarrollo intelectual del bebé y para una adecuada función de la glándula tiroides.

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Albóndigas de cereales, lenguado y gallo

Ingredientes

1 filete de lenguado, aceite de oliva, 3 cucharadas de los cereales habituales del niño, un chorro de leche y 1 huevo.

Cómo se hace

Pon un filete de lenguado en un plato, rocíalo con aceite de oliva y mételo en el microondas hasta que esté bien hecho. En un bol echa unas cucharadas de cereales de los que tome el niño, añade un chorro de leche y mezcla hasta conseguir una textura espesa. Añade el pescado desmenuzado y mezcla. Haz bolitas, pásalas por huevo y fríelas. La leche y los cereales disfrazan el sabor del pescado y la textura del plato lo hace apto para los bebés que comienzan a masticar.

¿Qué le aportan?

Destaca su contenido en tres minerales: fósforo, yodo y potasio. Este último interviene en la contracción y relajación de los músculos y contribuye a conducir el impulso nervioso.

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Ensalada de bacalao

Ingredientes

100g de migas de bacalao,verduras picadas al gusto, yema de huevo cocida, aceitunas negras, aceite de oliva y zumo de limón.

Cómo se hace

Desálalo y seca bien las migas con papel absorbente de cocina. En un bol echa verduras muy picadas (pimiento rojo y amarillo), una yema de huevo cocida desmenuzada, unos trocitos de aceitunas negras y un puñado de migas de bacalao muy desmenuzadas. Aliña con aceite de oliva y limón y mezcla bien. Debes ofrecerle este plato cuando ya tenga los 2 años.

Si el bacalao se compra seco o deshidratado tendrá una cantidad de sal superior a los pescados frescos. Déjalo en agua dos días en la nevera para eliminar los restos de sal y cámbiale el agua cada 12 horas. Y elige migas de bacalao, sin espinas.
¿Qué le aporta?

Entre los minerales destaca la presencia de fósforo y de potasio, que ayuda al pequeño a mantener un buen funcionamiento del sistema nervioso y de la actividad muscular.

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Rape rebozado

Ingredientes

1 filete de rape, harina, 1 huevo, aceite de oliva

Cómo se hace

Trocea un filete de rape en pequeñas porciones (del tamaño de una croqueta), rebózalas en harina y en huevo y fríelas en aceite de oliva. Colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y sírvelas. No necesita acompañamiento, porque es un pescado muy jugoso. Ofréceselo al niño cuando sepa masticar bien. Puede comerlo con las manos.

Este es un pescado perfecto para los niños porque no tiene espinas, solamente un hueso del que se separa fácilmente la carne. Lo mejor es cortar pedacitos que luego puedan prepararse hervidos o fritos.

¿Qué le aporta?

Además de su contenido en proteínas, destaca la vitamina B9, que es necesaria para la producción y maduración de los glóbulos rojos y blancos. También contiene otras vitaminas del grupo B, como la B12, que resulta especialmente importante para el crecimiento corporal y la regeneración de los tejidos del niño.

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