Comer sin miedo y beber en taza

No tengas miedo de pensar que tu hijo vaya a atragantarse o a no ser capaz de ir masticando nuevos alimentos. Ten confianza y emplea los trucos que te recomendamos. Verás cómo funcionan.

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D.R.

Hay niños que tardan mucho en aprender a masticar, algo que suele ocurrir con los que lo toman todo triturado en puré o en biberón, bien porque las madres tiene miedo a que se atraganten o bien por una cuestión de comodidad.

Si a tu hijo le sucede, sigue estos consejos:

  • Anímale a practicar ejercicios para reforzar sus mandíbulas, como soplar velas o hacer sonar un silbato.
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    • Siéntale a comer en la mesa con vosotros y, cuando mastiquéis, exagerad los gestos, siempre lentamente.
      • Juega con él: dile que hay que triturar bien cada bocado y que gana el que más veces mastique. Cuenta despacio, al tiempo que masticas, para que él haga lo mismo. Si logras que te imite, dale un premio (regálale una pegatina, dibújale en la mano una carita sonriente...). Poco a poco irá perfeccionando la técnica.
        • Enséñale a comer sin ningún tipo de distracción. Si se acostumbra a hacerlo delante de la televisión, por ejemplo, al estar distraído se tomará el alimento deprisa, sin masticar, y correrá el riesgo de atragantarse.

          Otro gran avance: beber en taza

          Por último, además de aprender a masticar, conviene que tu hijo se acostumbre a beber en taza; de este modo podrá hacer pausas durante la comida para dar pequeños sorbos de agua, comerá más despacio y también ensalivará mejor los alimentos.

          Para ayudarle, dale una taza especial para esta etapa: con la boca cerrada y una pequeña válvula por donde sale una mínima cantidad de agua.

          Puede utilizarla desde los 6 meses de edad. Al principio dásela vacía para que se habitúe a cogerla y haga ademán de beber. Cuando ya la maneje, échale un poco de líquido (no te enfades si lo derrama, todavía está aprendiendo).

          Antes de los 18 meses es normal que beba un solo trago cada vez que se la lleve a la boca, pero a partir de esta edad empezará a tomar más cantidad. En ese momento ya podrás quitar la tapa a la taza para que tu hijo aprenda a beber como un niño mayor.

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