Cuando el bebé mama bien...

Tu hijo tiene que aprender la técnica para extraer la leche, ordeñándola con la lengua. Para ello es fundamental que lo coloques en una posición en la que abarque con sus labios la areola, no sólo el pezón. Si sólo ha cogido el pezón, sácaselo con cuidado y corrige la posición.

Abarca con sus labios la areola mamaria

Así la barbilla del bebé estará tocando tu pecho y su nariz quedará libre para respirar.

Si no abarca la areola, si sólo coge el pezón, sácaselo (metiendo un dedo en la comisura de su boca para que no te haga daño al tirar) y vuelve a colocarlo en buena posición. Así previenes las grietas en el pezón.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Coloca su lengua debajo del pezón

De esta manera, presionando con su lengua, extrae el contenido de los senos lactíferos, el almacén de la leche.

Al chupar, absorbe el pezón y la areola

La areola y el pezón se alargan dentro de la boca del bebé hasta tocar el paladar, de manera que el niño saca bien la leche sin lastimar tu pezón.

Tu leche fluye a chorro o sale gota a gota

Algunas mujeres sienten la bajada de la leche, o el golpe, como unos pinchazos en el pecho y su leche sale a borbotones. Otras sienten hormigueo y sale a gotas y otras no tienen ninguna de esas sensaciones. Todo ello es normal.

La leche no tiene una forma de salir igual en cada mujer, sino que depende de la producción de la misma y de la fase de la lactancia en la que se encuentre.

De ahí que haya goteo espontáneo por rebosamiento en mujeres con una gran producción de leche y que otras madres en sus primeros días postparto la saquen a gotitas, gracias a la extracción manual.

Publicidad - Sigue leyendo debajo