Tu pecho por dentro

Conocer cómo funciona tu pecho por dentro cuando das de mamar a tu hijo y cómo se produce en él la leche, puede ayudarte a entender mejor este proceso y a tener éxito en la instauración de la lactancia materna.

Alvéolos

En ellos se produce la leche. Cada seno tiene unos 20. Y a partir del segundo mes de embarazo aumentan en tamaño y cantidad, por lo que tu pecho se vuelve más denso y voluminoso.

Por eso, y por el mayor flujo sanguíneo, notas esa tensión. Cada alvéolo está rodeado de una malla o red que se comprime por el efecto de la oxitocina (la hormona que se genera cuando el bebé succiona) y tiene su propio conducto, como un tubito, que lleva la leche hasta el pezón.

Tejido graso

Que el pecho sea grande o pequeño no tiene nada que ver con la producción de leche, sino con la cantidad de grasa que tengas. El tejido graso envuelve todo el seno y sirve de protección. Algunas mujeres tienen más grasa que otras, de ahí el tamaño de su pecho, nada que ver con la capacidad de producción láctea.

Nervios

Envían a tu cerebro la orden de que se produzca leche en los alvéolos y de hacerla salir por el pezón.

Tu bebé, al succionar, estimula las terminaciones nerviosas de la areola, éstas transmiten el mensaje a la hipófisis (zona del cerebro que segrega hormonas) y ésta libera prolactina y, después, oxitocina, que es la que comprime la malla que envuelve a los alvéolos y hace salir la leche.

A los 30 segundos (máximo 1 minuto) de que el niño empiece a succionar, comienza el flujo de leche.

Senos lactíferos

Bajo la areola se ubican las dilataciones de los conductos galactóforos, llamadas senos lactíferos, que acumulan la leche y que son las que el pequeño exprime cuando está mamando.

Por esta razón es tan importante que tu bebé abarque toda la areola con su boca, ya que de este modo con su lengua comprime esa zona contra el paladar y puede extraer la leche.

Existe el concepto erróneo de que el bebé mama por succión del pezón, pero en realidad no sucede así: y es que si el niño solamente engancha el pezón, no puede exprimir bien los senos lactíferos.

Conductos galactóforos

Son los tubitos que conducen la leche desde los alvéolos, en el interior del pecho, a los senos lactíferos, justo bajo la areola del pezón, por lo que la leche baja continuamente por ellos. El número puede variar de una mujer a otra, entre 15 y 25 conductos principales, cada uno de los cuales desemboca en un conducto independiente.

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