Bebé: los cereales en su dieta

Son los primeros alimentos (después de la leche) que toma el niño. A tu hijo le gustarán y le proporcionarán energía. ¿Qué debes saber sobre ellos?

Debe ser el pediatra quien te diga cuándo incorporar los cereales a la dieta de tu hijo, ya que él es quien mejor conoce sus necesidades.

Los primeros cereales que toma el bebé son los que no tienen gluten (arroz, maíz, soja y tapioca). “La alimentación complementaria se puede introducir a partir de la semana 17 y no más tarde de la 26, valorando en cada niño de forma individual sus capacidades nutricionales y las características de su desarrollo neurológico”, explica el doctor Enrique La Orden Izquierdo, pediatra y experto en nutrición en HM Hospitales.

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Si el bebé toma leche materna en exclusiva (ya sabes que es lo que aconseja la OMS) puede seguir así hasta los 6 meses y esperar a este momento para introducir los cereales. Pero la incorporación no debe hacerse más tarde de esta edad, porque a partir de ella al bebé se le agotan las reservas de hierro y ha de empezar a tomar alimentos que lo contengan.

POR QUÉ LOS NECESITA

Los cereales y sus derivados (pan, pasta...) son una fuente importante de fibra y de energía, dado su contenido en hidratos de carbono complejos, por lo que se aconseja tomarlos a diario.

Además, aportan proteínas de origen vegetal, minerales como hierro, calcio y cinc, ácidos grasos esenciales y diferentes vitaminas (especialmente tiamina).

ASÍ SE INTRODUCEN

Según indica el pediatra, cuando el niño deja de hacer una toma nocturna, hay que “añadir uno o dos cacitos de cereales al biberón de la cena o al del desayuno le ayuda a minimizar los efectos del ayuno nocturno”.

Si le das de mamar, sólo tienes que extraerte la leche y mezclarla con los cereales. Asegúrate de obtener una textura ligera que no obstruya la tetina del biberón.

Una vez comprobada su tolerancia (no le duele la tripa ni tiene diarrea) se irán introduciendo progresivamente en el resto de las tomas.

Cuando se haya acostumbrado a su sabor y textura puedes dárselos en papilla (desayuno o cena), preparando la mezcla en un plato y ofreciéndosela poco a poco con cuchara.

¿Y LOS QUE LLEVAN GLUTEN?

Hasta hace relativamente poco se aconsejaba la introducción de los cereales con gluten (trigo, cebada, centeno y avena) después de los 7 u 8 meses.

Sin embargo, las últimas recomendaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) aconsejan no realizar una introducción temprana (antes de los 4 meses) ni tardía (siete meses o más), ya que en ambos casos se relaciona con un aumento de la enfermedad celíaca (intolerancia al gluten).

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Dentro de esta franja de edad, el médico te dirá cuándo puedes comenzar a dárselo. La pauta recomendada por los expertos es añadirlo a la dieta en pequeñas cantidades y gradualmente mientras el bebé continúa con la lactancia materna.

La introducción ha de ser, por tanto, lenta y progresiva. “Se recomienda empezar por uno o dos cacitos e ir aumentando la proporción de cereales en la mezcla a lo largo de los días, u ofrecer algún trozo grande de pan para que el niño juegue, se lo lleve a la boca, lo chupe…”, dice el doctor.

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