¿Debo dejar a mi hijo que coma con los dedos?

Es un placer para muchos pequeños y además, favorece su autonomía y los anima a probar sabores nuevos. Si a tu hijo le gusta comer así, márcale algunos límites, pero déjale. Todos saldréis ganando.

A muchas madres les molesta que su bebé coma con los dedos. Sin embargo, los psicólogos y nutriólogos infantiles coinciden en que es muy bueno que los pequeños lo hagan así.

¡Cuánto aprenden!

Y es que si practican con asiduidad esta forma de comer mejoran en muchos aspectos evolutivos:

  • Perfeccionan la coordinación ojo-mano y entrenan la pinza con los dedos índice y pulgar, una manera de agarre que constituye un avance fundamental para su desarrollo psicomotriz.
    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    • Aprenden a calcular y a controlar la fuerza con la que tienen que coger los alimentos para no destrozarlos, algo que les ayuda en su vida cotidiana a la hora de manejar todo tipo de juguetes, objetos y accesorios, y también al demostrar su cariño a los demás.
      • Se familiarizan con los alimentos antes de metérselos en la boca, lo que les da confianza y les facilita su aceptación.
        • A todo esto se suma que coger los alimentos con los dedos es un paso más en su autonomía. Los bebés de esta edad ya no necesitan que todas las comidas se las den mamá y papá, ¡pueden comer sin ayuda! Y esta experiencia supone un entrenamiento para que un poco más adelante puedan empezar a desenvolverse con los cubiertos infantiles.

          Higiene y educación

          Para comer con los dedos, dale trocitos de tortilla, queso, pescado, frutas, maíz y guisantes cocidos... Ahora bien, hay niños que cogen los alimentos y los restriegan por el suelo o por las paredes antes de llevárselos a la boca.

          No debemos permitirlo, como tampoco debes dejar que tu hijo meta la mano en su sopa o puré (comer con los dedos no es sinónimo de pringarse) ni en los platos de los demás.

          Si observas que le apetece algo de lo que estáis tomando vosotros, dáselo tú, pero prohíbele apoderarse de ello por su cuenta y riesgo.

          Comer con los dedos es un hábito que no debe estar reñido ni con la higiene ni con la buena educación en la mesa.

          ¡Ojo con los atragantamientos y las alergias!

          En esta etapa en la que tu hijo lo coge todo y se interesa por lo que hay en los platos propios y ajenos , mantén muy lejos de él los alimentos que puede tragarse enteros con riesgo de atragantamiento (aceitunas, uvas, patatas fritas, cortezas, caramelos...).

          Publicidad - Sigue leyendo debajo

          Además, debes tener un especial cuidado con los frutos secos, ya que no sólo es fácil que se atragante con ellos, sino que además pueden provocarle reacciones alérgicas (no se los des antes de los 2 años y, llegada esta edad, ofréceselos muy partiditos).

          Publicidad - Sigue leyendo debajo