Los purés de verdura para bebés, las claves para empezar a dárselos al bebé

Después de los cereales sin gluten, entre los 3 y 6 meses, llega el momento de iniciar a tu pequeño en los purés de verduras. No le agobies y mantén la calma aunque al principio los escupa. Poco a poco los acabará aceptando.

Las verduras juegan un papel básico en la salud de tu hijo: los antioxidantes que le aportan refuerzan su sistema inmune, los minerales fortalecen sus huesos y dientes, su contenido en agua garantiza su correcta hidratación y la fibra le ayuda a mantenerse lejos del estreñimiento. Para acostumbrar a tu hijo a este nuevo grupo de alimentos debes actuar con mucha paciencia y sin presionarle.

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Pautas para empezar a dar puré de verdura al bebé

Al principio hazle el puré de una sola verdura (puerro, zanahoria, calabaza, calabacín...), con una base de patata. El sabor de ésta neutralizará el de las verduras y le ayudará a ir aceptándolas.

Utiliza el pasapurés en vez de la batidora. Así evitarás hebras y pellejitos que pueden darle arcadas.

Espera tres o cuatro días y si no observas ninguna reacción alérgica, añade otra verdura a su puré.

No intentes que se tome un plato hasta arriba de puré. Para empezar, échale sólo unas cucharaditas en el biberón del mediodía.

Hasta que cumpla el año, evita echarle espinacas, acelgas, nabos y remolacha. Tomadas habitualmente podrían acabar provocándole anemia, por su alto contenido en nitratos.

Y también es conveniente que prescindas de las verduras muy flatulentas para ahorrarle problemas de gases (coliflor, repollo, brócoli, coles de Bruselas...).

¿Y los tarritos de puré?

Otra posibilidad es ofrecerle tarritos de verduras. Muchos bebés los aceptan mejor que los purés caseros porque tienen una textura y un sabor más suaves. Tu hijo puede consumirlos de vez en cuando, siempre que también tome verduras frescas a diario. Son una opción perfecta para cuando le des de comer fuera de casa, porque como están envasados al vacío, no se estropean.

Así te saldrán exquisitos y más nutritivos

Cuando prepares los purés de tu hijo, ten en cuenta las siguientes pautas:

Lava las verduras bajo el chorro de agua fría, en lugar de dejarlas un tiempo en remojo, y pártelas lo menos posible. Así conservarán mejor sus nutrientes.

Cuécelas en muy poca agua, el tiempo justo para que se pongan tiernecitas, no más (hacerlo en la olla a presión es lo más recomendable).

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No añadas nada de sal (hasta los 12 meses está contraindicado).

❋ Después de pasar los ingredientes por el pasapurés, añade un chorrito de aceite de oliva de baja graduación. Suavizará la textura del preparado.

¡Qué práctico!

- Puedes congelar el puré de tu pequeño utilizando las bandejitas de hielo tradicionales.
- Cuando sea un poco más mayor y coma más, estos cubitos te servirán para enfriar sus comidas enseguida.
- Si el puré te queda espeso, acláralo con un chorrito de su leche habitual.
- Si te sale demasiado líquido, espésalo con un cacito de sus cereales sin gluten.

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