Qué hacer para que el bebé acepte la tetina

¿Cómo debe ser la primera tetina de tu bebé? ¿Cuándo hay que cambiar la de silicona por la de látex? ¿Qué puedes hacer si la rechaza? Resolvemos éstas y otras dudas que pueden surgirte sobre este tema.

Es genial que sigas dando el pecho a tu hijo todo el tiempo que puedas, pero conviene que de vez en cuando te saques la leche y se la des en el biberón. Así, si en alguna ocasión tienes que ausentarte, otra persona podrá darle el biberón de leche materna en tu lugar y tu pequeño no lo extrañará y se terminará la toma sin ningún problema.

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Cuando vayas a comprarle la primera tetina recuerda que debe ser específica para su edad, para que le quepa bien en su diminuta boca. En cuanto al material, puede ser de silicona o de látex. La silicona es más blandita que el látex y los niños tan pequeños suelen aceptarla mejor, pero hay excepciones.

Debes fijarte también en cómo es el chupete de tu bebé: si es de silicona aceptará mejor la tetina de este material y si es de látex, la de látex. En cualquier caso, si optas por la de silicona deberás sustituirla por una de látex en cuanto a tu hijo empiecen a salirle los primeros dientes, porque al morderla podría desgarrarla, arrancar trocitos y tragárselos.

Ponle fácil lo difícil

Elegida la tetina, para que le resulte mucho más sencillo aceptarla puedes recurrir a las siguientes tácticas, ¡funcionan!:

  • Antes de ofrecérsela, hiérvela en tu leche: perderá su olor a material sintético y olerá a ti.
    • Asegúrate de que la tetina está llena de leche antes de metérsela en la boca: así estará templadita, como tu teta, y no tragará aire.
      • Para que pueda succionar bien, métesela entera en la boca, no únicamente la puntita.
        • Mientras le das el biberón mantenle semiincorporado y muy pegado a ti, para que pueda tragar bien y se sienta reconfortado.

          Con todas estas pautas, la tetina se convertirá en vuestra aliada.

          ¡Qué curioso!

          Varios son los factores que aceleran el proceso de desgaste de una tetina: la succión del niño, la composición de la leche y de la saliva y, a veces, agentes externos como la exposición al calor y a la luz.

          Por lo general, tendrás que cambiar la tetina de tu hijo cada uno o dos meses, pero si observas que se ha puesto pegajosa, que huele fuerte o que se ha hinchado y ha perdido su forma, hazlo antes.

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          Ten en cuenta estos aspectos

          El hecho de ofrecer biberones al bebé de cuando en cuando no implica que le vayamos a destetar, éstos se pueden utilizar como un excelente apoyo a la lactancia materna.

          Además, hoy en día las tetinas se inspiran en la forma del pezón materno y están diseñadas para ayudar al niño a coordinar los movimientos de la mandíbula, de la lengua y de los labios, con el fin de que pueda comer y respirar a la vez sin ninguna dificultad.

          Y existen tetinas especiales antiaire, antihipo y anticólicos para pequeños que las necesitan.

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