Pautas a seguir si le das el pecho a tu bebé

Quizá a tu pequeño y a ti os cueste un poco cogerle el truco a la lactancia materna, pero no te desanimes. En menos tiempo del que imaginas solventaréis cualquier dificultad.

Olvídate del reloj

Los primeros días te parecerá que tu hijo se pasa el día entero mamando, pero es que ésta es la única manera de instaurar la lactancia: ofrecerle el pecho a demanda. Gracias a tu dedicación plena, en un par de semanas tendréis la técnica totalmente controlada.

Una postura cómoda

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Los dos debéis sentiros muy cómodos. Y tu hijo, además, protegido por ti. Si le das el pecho sentada, mantén tu espalda derecha y sujétale la cabecita con el brazo del pecho que le vas a ofrecer, mientras que con el otro abarcas su cuerpo (un cojín de lactancia te será de gran ayuda).

También puedes darle de mamar tumbada de lado, apoyándote en unas almohadas y sujetándole la cabeza con la mano para que su boca quede justo a la altura de tu pezón.

Su técnica de succión

Debes acercar siempre a tu hijo al pecho, en lugar de llevar éste hacia el pequeño. Dale un poco de tiempo para que se “agarre” y no le sujetes por la coronilla.

Al principio chupeteará un poco el pezón, pero luego abrirá la boca para introducirse toda la areola en ella.

Si te duele el pezón cuando mama es señal de que no tiene bien cogido el pecho: rózale en la mejilla para que lo suelte y empieza de nuevo. Puedes ayudarle ejerciendo una ligera presión en la areola con tus dedos índice y corazón.

Cuando se haya saciado se soltará el solito y notarás el pecho mucho más blando.

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