Qué hacer para que los niños no cojan kilos de más

A esta edad, si no cuidas su alimentación, puede aparecer la obesidad y el colesterol. Respeta sus gustos, en la medida de lo posible, pero siempre siguiendo una dieta saludable.

De 1 a 2 años

Después del primer cumpleaños el niño adelgaza y se hace más alto, es algo completamente normal.

Según advierten los especialistas, los niños españoles comen demasiados embutidos, carnes y bollos, y muy pocas frutas, verduras y cereales. Procura no caer en estos errores con tu hijo, ya que la obesidad y el colesterol pueden aparecer a esta edad.

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Opta por carnes bajas en grasas (pollo y pavo) y evita iniciarle en alimentos poco sanos.

Pautas a seguir

  • No utilices los alimentos para calmarle. Si le enseñas a subsanar las situaciones desagradables comiendo, puede establecer una relación inadecuada con la comida.
    • Tampoco es bueno premiar sus buenas conductas con comestibles. Hazlo sólo en contadas ocasiones.
      • No le obligues a terminar su plato. Si para complacerte continúa comiendo sin hambre, perderá el control sobre la ingesta de comida, predisponiéndose a comer de más.

        De los 2 a los 4 años

        Tu hijo ya muestra sus gustos a la hora de comer. Debes tenerlos en cuenta, lo que no implica que accedas a todos sus caprichos: igual que pones límites en su educación, también debes hacerlo en su dieta.

        Estos buenos hábitos que le vas enseñando son un regalo para su vida, porque si aprende a comer bien ahora, seguirá haciéndolo así de adulto.

        Pautas a seguir

        • Es inútil que le prohíbas comer chuches, porque si no lo hace en casa, lo hará en la guardería o en el colegio. Además, si nunca le dejas tomarlas le apetecerán más. Para evitar esto, fija un día a la semana en el que sí pueda darse este capricho.
          • En las fiestas infantiles, sirve tentempiés sanos y zumos naturales. Y en vez de regalar bolsitas de chuches a los invitados, dales pegatinas.

            Cuestión de genética

            Además de la mala alimentación y la falta de ejercicio, hay otro factor, menos común que los anteriores, que también influye en el sobrepeso: la predisposición genética.

            Los hijos de padres con sobrepeso corren más riesgo de ponerse rellenitos. En este caso todos los miembros de la familia deben seguir las indicaciones de un profesional. Al fin y al cabo, el buen ejemplo paterno es la mejor lección para los niños.

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