Todo lo que querías saber sobre los tarritos

Contienen los nutrientes que tu bebé necesita, pasan rigurosos controles sanitarios y nos facilitan las comidas, meriendas o cenas. Aquí tienes las respuestas a las preguntas que más nos hacen las mamás y los papás sobre estos alimentos envasados.

La comida envasada para bebés ha avanzado tanto en los últimos años que ya nadie se cuestiona si es saludable. Al contrario, según los expertos en nutrición, está libre de gérmenes porque sigue un proceso de esterilización y aporta equilibrio nutricional al bebé.

“Con el tarrito no hay riesgo de contaminación ambiental y su composición nutricional es exacta en cuanto a cantidad de proteínas, vitaminas, minerales, etc.”, dice Carmen García, enfermera especialista en nutrición y dietética en la Fundación Jiménez Díaz, en Madrid.Por eso puedes estar tranquila cuando le des a tu hijo comidas en tarrito. Eso sí, asegúrate de que al abrirlo oyes el “plop”; es la garantía de que el contenido está en perfecto estado.

En cuanto a las dudas que te puedan surgir sobre estos productos, aquí tienes las respuestas:

¿Puedo dárselos a mi bebé a diario?

Hay que tener en cuenta que durante el primer año el bebé debe tomar principalmente leche, lo recomendable es medio litro al día. También debes seguir las indicaciones del pediatra en cuanto a la introducción de otros alimentos. Al margen de estas recomendaciones, no hay problema por que tome a diario comida en tarrito. Actualmente este tipo de preparados suelen ser bajos en sal y azúcar y están exentos de conservantes por ley.

¿Por qué algunos llevan melocotón, si esta fruta no se recomienda hasta los 2 años por posibles alergias?

“La parte del melocotón que suele producir alergia es la piel, que se elimina en la elaboración de los tarritos. Pero además, las frutas que se emplean para elaborar la papilla siguen un proceso de cocción y pasteurización que rebaja la capacidad alergénica del alimento, aunque esto no quiere decir que lo convierta en inocuo”, explica Javier Dorca, especialista en Nutrición y Dietética. En el caso de los niños con más riesgo de padecer alergias, como los que ya son alérgicos a algún alimento (por ejemplo, la leche) o los que tienen hermanos o padres alérgicos, conviene evitarlo.

Hay tarritos que incluyen galleta y se recomiendan desde los 4 meses. ¿El gluten no debería darse más tarde?

Fíjate bien en la etiqueta, porque hay productos recomendados a estas edades que están elaborados con cereales y galletas sin gluten. De todas formas, la elaboración de la comida preparada para bebés suele regirse por las indicaciones de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN). “Las últimas recomendaciones de esta sociedad médica dicen que no es conveniente introducir el gluten después de los 7 meses.

Se ha visto que si se empiezan a incluir pequeñas cantidades de gluten de manera gradual en la dieta del bebé entre los 4 y los 7 meses, e idealmente mientras el pequeño todavía toma el pecho, tiende a desarrollar una mejor tolerancia al gluten que si se espera a los 8 o 9 meses. Si no toma pecho, se recomienda a partir de los 6 meses”, aclara el nutricionista Javier Dorca. En cualquier caso, siempre debes seguir las recomendaciones de su pediatra.

Si ya debo darle papilla de frutas a mi bebé. ¿Puedo comenzar con la de los tarritos?

No hay problema en hacerlo. Pero empieza por los que llevan sólo una variedad. Se aconseja introducir las frutas de una en una, con intervalo de unos siete días entre una y otra, para ver si producen alguna reacción alérgica.

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