Aprende a beber en taza

A finales del segundo semestre puedes empezar a introducir la taza en la vida de tu bebé. Sus progresos en el desarrollo de la motricidad fina hacen que poco a poco vaya siendo capaz de cogerla él solo y de beber en ella.

La necesidad de succión es enorme en el recién nacido (sobrevive gracias a ella), pero ésta va disminuyendo en la segunda mitad del primer año, al tiempo que aumentan sus ganas de explorar el mundo con las manos.

Son precisamente los avances en su desarrollo psicomotriz los que le van a permitir, entre otros muchos logros, sostener la taza entre sus dedos y llevársela a los labios.

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SUS CONQUISTAS MES A MES

A continuación vamos a ver cómo transcurre este imparable desarrollo:

  • A los 6 meses tu pequeño logrará coger el objeto que le ofrezcas y lo hará girar moviendo sus muñecas.
    • A los 7 meses sus manos se independizarán: usará una para sostener el juguete y la otra, para accionarlo.
      • Cuando tenga 8 meses aprenderá a hacer la pinza con el pulgar para coger los objetos menudos.
        • Un mes más tarde ya podrá sostener bien su tacita con las dos manos.
          • Y entre los 10 y los 11 meses intentará beber de ella, algo que no logrará hasta que cumpla un año (derramará parte del contenido).

            Este esquema es orientativo y aunque el orden de las fases es universal, la rapidez con la que cada niño las va dominando es diferente, por lo que unos aprenden a beber en taza antes y otros tardan algo más (debe tener dos asas y pitorro).

            ¿ESTÁ LISTO PARA UTILIZARLA?

            Además de tener en cuenta su habilidad manual, hay otros detalles en los que puedes fijarte para saber si tu hijo está listo para empezar a beber en taza. Si sujeta el biberón perfectamente, sin que se le escurra, y se lo mete en la boca al primer intento, está preparado.

            Otro indicio de que ya es capaz de beber casi como los mayores es que a veces, cuando le das el biberón, se queda mirando a su alrededor con él en la boca, sin mostrar ningún interés por la tetina ni hacer amago de succionar. En este caso, prueba a ofrecerle la leche o el zumo en su taza y observa su reacción. Si protesta, no insistas y espera otro momento más propicio para dársela. Pero si la acepta bien, empieza a sustituir el biberón por la taza en ciertos momentos del día (por ejemplo, en vez de darle el agua en el biberón, desde ese instante dásela en la taza). Este nuevo logro es un paso más en la conquista de su autonomía.

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            ¡CUÁNTOS BENEFICIOS!

            Beber en taza proporciona muchas ventajas a los bebés: estimula su coordinación ojo-mano, les facilita el destete y les permite imitar a los adultos, algo que les encanta y que les ayuda a avanzar en su desarrollo.

            Ahora bien, el biberón sigue siendo un objeto de esencial importancia para ellos, pues les ayuda a calmarse. Así que deja que tu pequeño utilice el biberón y la taza conjuntamente hasta los 18 meses, edad a partir de la cual debe ir disminuyendo el uso del primero, hasta que a los 3 años ya sólo beba en taza o en vaso.

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