Alimentos para comer con los dedos

Son blandos y en trocitos pequeños, fabulosos para que tu pequeño practique la pinza, la coordinación manual y la masticación. ¿Jugamos a las comiditas?

Tu hijo tiene que aprender a masticar y a aceptar las texturas de las comidas. Por eso en torno a los 10 meses (la edad dependerá de la maduración del niño) el pediatra te aconsejará que espeses sus purés y que empieces a ofrecerle algunos alimentos blandos y bien triturados o chafados, para que pueda cogerlos él con los dedos, llevárselos a la boca y masticarlos con las encías, aunque no tenga muelas.

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Tras aceptar distintos sabores (ya toma cereales, frutas, verduras y carnes blancas en sus purés, a los que fuiste incorporando cada alimento de uno en uno, esperando unos días para ver cómo le sentaba antes de añadir otro), este nuevo cambio le entusiasmará si lo haces bien.

el placer de comer sin ayuda

Lo bueno de estas “comiditas” es que permiten al niño empezar a comer solo mucho antes de que sepa usar la cuchara. Y esto es algo que le encanta. Ya coordina bien la mano y el ojo para alcanzar las cosas y es justo en esta edad cuando adquiere otra habilidad muy significativa en su desarrollo: hacer la “pinza digital” con los dedos pulgar e índice (o corazón) para coger cosas pequeñas, como miguitas de pan, y observarlas con detenimiento (con la motricidad gruesa explora el entorno y gracias a la motricidad fina explora los objetos).

Es el momento de empezar a darle sólidos para que los coja con la mano y los mastique, como galletas de dentición, corteza de pan, jamón York picado... Y ya puedes prepararle estas “tapitas” para comer con los dedos, ideales por sus variados sabores, colores, olores y texturas. Házselas muy pequeñitas, vigílale mientras las degusta, dile que mastique fuerte “con las muelitas” (en realidad los primeros molares le saldrán hacia los 15 meses) y háblale sobre lo que está comiendo, para que lo aprecie y aprenda cosas nuevas.

Si rechaza alguna porque no le gusta, le dan arcadas o se atraganta al comerla, espera dos semanas para volver a ofrecérsela. Si le da por tirar el bol al suelo (algo irresistible para muchos), pónselas directamente en la bandeja de la trona.

aprendiendo a masticar

Estos alimentos para coger con los dedos pueden ser sólo un aperitivo antes del puré, pero aunque creas que a tu hijo no le alimentan demasiado (ya que en tres cucharadas de puré se toma lo mismo que en uno de estos “primeros platos”), para él supone un gran avance poder comer así, y esto “alimenta” su confianza y sus ganas de ser mayor.

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Recuerda que debes empezar con alimentos muy blandos, cocidos sin sal y aplastados, e ir introduciendo los crudos y porciones un poco mayores cuando veas que los deshace bien en la boca antes de tragarlos.

Aunque a algunos niños les cuesta más aceptar los cambios de textura en sus comidas, hay que intentarlo y seguir probando (siempre sin forzarles), pues ésta es la edad a la que los peques aprenden a masticar. Y con estas tapitas lo hacen con mucho gusto.

¿Sabías que los bebés que comen variado en sus primeros 24 meses tienen más probabilidades de seguir una buena alimentación de mayores?

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