Cómo dar cereales al bebé

Según un reciente estudio, es el primer sólido que se introduce en la alimentación infantil en España. Así debes utilizarlo.

dar cereales al bebé
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Los cereales son considerados por los nutricionistas uno de los elementos básicos de la alimentación del ser humano porque, básicamente, nos aportan hidratos de carbono, el combustible para el cuerpo. “Tradicionalmente han sido los primeros alimentos introducidos en la alimentación del bebé en España por una cuestión de cultura: somos y, sobre todo, hemos sido un país cerealista”, señala el doctor José Manuel Moreno Villares, codirector del Departamento de Pediatría de la Clínica de la Universidad de Navarra, “así que lo lógico era introducir primero alimentos autóctonos y que estuvieran muy a mano”.

Además de hidratos de carbono, aportan vitaminas, minerales, proteínas y fibra. Su textura (lisa y uniforme), el hecho de poder ofrecérselos al bebé en forma semisólida y de ser muy fáciles de preparar –más aún si elegimos cereales de fórmula– los convierten, en muchos casos, en el primer alimento que introducimos en la dieta del pequeño después de la leche materna. “Realmente lo más importante es respetar el límite inferior: no darle nunca cereales antes de los 4 meses, y empezar por los sin gluten (arroz, maíz, quinoa...) hasta los 7 meses aproximadamente, que ya se puede pasar a los que tienen gluten”, explica el doctor Moreno.

Los cereales ¿con biberón o con cuchara?

Es indistinto, lo que te resulte más cómodo y lo que le guste más a tu hijo. Si ya le das una cierta cantidad, puede que en papilla la tome mejor, porque estará espesa y con biberón necesitarás una tetina con un agujero mayor para que no le cueste tanto succionar. Recuerda que puedes mezclarlos también con leche materna. Solo tienes que sacarte la leche, ponerla en un biberón o en un cuenco, calentarla un poquito y añadirle los cereales. También puedes prepararlos tú misma. Dar cereales a tu hijo no significa pasar por la farmacia o supermercado, ni siquiera que se los tenga que tomar en forma de papilla.

En casa puedes hacerle gachas de avena, una papilla casera de tapioca o de espelta, tan de moda en los últimos años. Eso sí, lo bueno de los cereales preparados infantiles –aparte de ser cómodos– es que, bien conservados, mantienen sus propiedades durante más tiempo. Les suelen añadir vitaminas, bífidus y fibras, según las necesidades del bebé, y normalmente son mejor tolerados que los caseros y, “según las últimas tendencias de la alimentación, están en su mayoría libres de azúcares añadidos, como piden los padres; además de introducir fibra e incluso cereales integrales”, dice la doctora Alicia Santamaría, de laboratorios Ordesa. Además, también pueden incluir cereales bio, ecológicos, de granos difíciles de conseguir...

A tener en cuenta antes de dar cereales al bebé

No es lo más normal, pero puede que estriñan a tu peque, sobre todo los que no llevan gluten porque se hacen a base de arroz y maíz, que pueden resultar algo astringentes. Están bien en el biberón de la mañana y/o de la cena (nunca más de dos veces al día en bebés, salvo recomendación específica de tu pediatra), pero también se pueden poner en líquidos, yogur...

Según el I Estudio sobre hábito de consumo de cereales infantiles en España, de Blevit de Laboratorios Ordesa, “el 39,5% de los pediatras los aconsejan especialmente a los niños que presentan bajo peso o que se alimentan exclusivamente con leche de fórmula”. Así que, para estos niños, son casi un ‘superalimento’.

¿Y qué pasa con el gluten de los cereales?

Vaya por delante que no todos los cereales tienen gluten. El arroz, el maíz, la tapioca y el sorgo no tienen. Por contra, esta proteína está en el trigo, la avena, el centeno y la cebada, y puede sentar mal a tu hijo (intolerancia) o, directamente, fatal (“los que presentan un cuadro grave inmediato son los alérgicos al trigo o a otro cereal. Los niños celíacos no tienen una clínica inmediata tras la toma sino al cabo de las semanas tras una ingesta continuada”, advierte el doctor Moreno). Quizás por este problema últimamente se ha puesto de moda la quinoa, un pseudocereal sin gluten que aporta gran cantidad de proteínas y mucho triptófano (que es bueno para establecer patrones adecuados de sueño/vigilia). El mejor consejo es buscar hasta encontrar el que más os guste a ti y a tu peque. Y a partir del año y medio, si puedes ir haciendo que tome también cereales sólidos integrales (pan, pasta, biscotes...), mejor.

Manual de uso de los cereales

Como siempre, en alimentación, en el término medio está la virtud. Los cereales son buenos para tu bebé, siempre que los tome siguiendo las indicaciones de su pediatra:

- Nunca des cereales al bebé antes de los cuatro meses.
- Si el pediatra no dice nada en contra, como mucho dos veces al día, suele ser más cómodo
en el desayuno y la cena.
- El Comité de Nutrición de la European Society of Paediatric Gastroenterology recomienda un cacito al día por mes de edad.
- Según el estudio de Ordesa, los pediatras los recomiendan hasta los 21 meses.

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