Lactancia materna, lo que necesitas saber sobre ella

La leche materna es el alimento ideal y una dosis de protección para tu bebé. Dar el pecho suele ser una experiencia gratificante y muy tierna tanto para la madre como para el niño y la mayoría de los problemas que pueden surgir se resuelven con prevención y una buena técnica.

Es el mejor alimento para tu bebé, un maravilloso elixir que le da vida y le protege. La leche materna le aporta los nutrientes que necesita y disminuye el riesgo de infecciones, problemas respiratorios y obesidad.

Para la madre también es beneficioso dar de mamar porque favorece la recuperación tras el parto y reduce el riesgo de cáncer de mama y de cuello de útero.

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Si estás pensando amamantar a tu bebé, has de saber que es un proceso natural que refuerza los vínculos afectivos entre la madre y su hijo. Aunque también es posible que surjan problemas o que, simplemente, optes por no dar el pecho. Si te has decidido y quieres que sea una experiencia gratificante, puedes seguir unas pautas que te ayudarán:

Ponte al bebé al pecho en su primera media hora de vida. Es cuando está más despierto y vigilante. “El pequeño siente el contacto con la piel de su madre, lo que provoca el estímulo de succión. Al principio es normal que sólo chupetee el pezón.Así se genera oxitocina, la hormona que provoca la salida de la leche. Tras la succión se segrega prolactina, responsable de producir leche para la siguiente toma”, explica el doctor Fernando García-Sala, profesor de Neonatología de la Unidad Docente de Matronas de Valencia.

Aprende una buena técnica. Es esencial conocer la postura más cómoda y la técnica adecuada. Durante los dos primeros días el niño toma menos alimento y es posible que no muestre interés por mamar o que no se agarre bien al pecho, pero incluso en estos casos es importante que tu hijo permanezca junto a ti en un ambiente tranquilo.

Olvídate del reloj. Lo ideal es que des de mamar a tu bebé a demanda, cuando él lo reclame buscando tu pecho, levantando la cabeza o llorando. Lo mismo vale para la duración de la toma: tu hijo será quien decida cuándo no quiere más. Tómatelo con tranquilidad y demuéstrale que le quieres mientras le das el pecho con caricias y besos. Al principio puede tardar casi una hora, pero cuando adquiera práctica no tardará más de 10 o 15 minutos en vaciar cada pecho.

¡QUÉ BUEN ALIMENTO!

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Incluso a las madres que no van a dar el pecho se les aconseja que no priven al bebé del calostro, la sustancia que se segrega en los primeros días. “Es un líquido rico en anticuerpos y un excelente purgante que le ayudará a expulsar el meconio”, explica García-Sala.

Por otro lado, recuerda que no conviene que le den al niño chupetes, tetinas o biberones durante las primeras horas, pues para él requiere menos esfuerzo chupar una tetina que succionar del pecho y puede que luego rechace lo que le cuesta más y la lactancia materna no se establezca correctamente.

En cuanto al temor de que tu leche no sea suficiente para él, olvídate: durante los 6 primeros meses es el mejor alimento que puedes darle y, salvo indicación del pediatra, no necesita comer nada más. Tampoco tienes que preocuparte en exceso por tu alimentación, bastará con que durante esté establecida la lactancia materna sigas comiendo igual de bien que en el embarazo.

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