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Pautas para evitar que tus hijos no sean unos adictos a los videojuegos

Las adicciones a videojuegos están a la orden del día. Para evitar un posible problema de este tipo en nuestra casa, es necesario que pongamos límites en cuanto al uso de estas tecnologías.

Ana Canfrán
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Por qué es importante controlar el tiempo que nuestros hijos dedican a los videojuegos

Es un hecho que el uso abusivo de los videojuegos puede llegar a crear adicción. Para muestra, los medios de comunicación han informado estos días sobre el caso de una niña británica de 9 años a la que sus padres han tenido que llevar a rehabilitación por su adicción al juego Fortnite. La pequeña llegaba a orinarse encima y pegar a su padre por su adicción al juego además de haber sufrido trastornos de comportamiento y haber bajado notablemente su rendimiento en el colegio.

Por esta razón, nuestro primer deber como padres es seleccionar el tipo de videojuegos al que pueden jugar nuestros hijos y no dejarles jugar todo lo que quieran.

Con la llegada del verano y las vacaciones, los niños tienen más ratos libres y aumenta el tiempo que pasan jugando con videojuegos. PantallasAmigas, iniciativa que promueve el uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías por parte de los menores, establece una serie de pautas para la correcta elección de estos videojuegos y pone hincapié en la importancia de limitar su uso para evitar posibles problemas.

En este sentido, PantallasAmigas establece las siguientes recomendaciones:

  • Es necesario que los padres se informen adecuadamente sobre un videojuego antes de comprarlo o descargarlo.
  • Es recomendable que opten por videojuegos que estimulen y potencien la creatividad o la lectura.
  • Decantarse por juegos colaborativos que puedan disfrutarse en familia.
  • Prestar atención sobre los gastos imprevistos en videojuegos tipo “freemium”.
  • Tener especialmente cuidado con los juegos gratuitos de procedencia dudosa puesto que pueden incorporar malware.
  • Descartar juegos que permitan comunicarse online si no podemos realizar una supervisión de lo que habla y con quién habla nuestro hijo.
  • Descartar juegos gratuitos que requieran ceder datos personales o conectar con las redes sociales.
  • Ubicar la pantalla en la que juegue nuestro hijo en una zona común de la casa para poder ejercer la supervisión más fácilmente.
  • Analizar cómo reaccionan nuestros hijos y cómo actúan cuando juegan.
  • Poner atención a hábitos visuales o posturales inadecuados de nuestros hijos.
  • Establecer límites temporales de uso de videojuegos y prohibir su utilización antes de acostarse pues dificultan la conciliación del sueño.

En la actualidad, los videojuegos forman parte de la cultura juvenil, a través de ellos se relacionan, conocen a otras personas… Por su integración en la sociedad en la que vivimos, es necesario que como padres pongamos límites y estemos al tanto de la actividad que lleva a cabo nuestro hijo para evitar posibles problemas. Para ello, es recomendable que los padres opten por incorporar sistemas de control parental en las consolas que permitan establecer ciertos límites sobre los juegos a los que pueden jugar, el tipo de contenidos que pueden ven, si se puede o no acceder al modo de juego online, controlar el tiempo que pasan delante de la pantalla…

Ejercer un control sobre el tiempo que nuestros hijos dedican a este plan de ocio es fundamental para evitar “vicios” innecesarios. La adicción a los videojuegos existe y ha sido catalogada como un trastorno de conducta por la Organización Mundial de la Salud. Es fundamental que los niños realicen otro tipo de actividades como el deporte, leer, ayudar en las tareas del hogar, salir con amigos… para así mantener un equilibrio mental.

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