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¿Tienes el "síndrome del nido"?

En la recta final del embarazo, algunas mujeres desarrollan una gran actividad. Se trata de una reacción conocida como “síndrome del nido”, provocada por su deseo de tenerlo todo listo para cuando nazca su bebé.

Patricia Morcillo. Asesora: Rocío Ruiz, Ginecóloga
¿Tienes el "síndrome del nido"?

El sorprendente estado de fuerza y euforia que experimentan algunas futuras mamás en las últimas semanas de su embarazo, justo cuando la mayoría se sienten más hartas y agotadas, se debe a causas de índole física y emocional.

A nivel físico el síndrome del nido se explica como una reacción espontánea que pone a prueba el organismo materno con el fin de que, llegado el momento, se encuentre en forma y bien preparado para afrontar el parto.

Desde el punto de vista emocional, esta sorprendente actividad es una forma de evasión que utiliza la embarazada ante el temor que le produce la inminente llegada del parto. Por otro lado, es una muestra clara de su interés y de su ilusión por tenerlo todo a punto para cuando llegue el bebé (aunque ello no significa que las futuras mamás que se sienten agotadas tengan menos interés e ilusión).

Puedes pasear, escribir, cocinar...


Este síndrome es más habitual entre las futuras madres nerviosas, inquietas y activas, que entre las tranquilonas. Si tú te ves afectada por él, procura controlar tu euforia y aunque te sientas capaz de fregar toda la casa, arreglar los maleteros y lavar las fundas del sofá, no lo hagas. Además de exponerte a percances que podrían resultar peligrosos para tu pequeño y para ti (caídas, golpes...), un esfuerzo extra podría adelantarte el parto, lo que no sería bueno para el bebé.

Si sientes unas ganas tremendas de hacer cosas, no te quedes sentada (esto podría llegar a generarte ansiedad), pero tampoco tientes a la suerte. Distráete realizando los últimos ejercicios de gimnasia y relajación-concentración, paseando, escribiendo tus sensaciones sobre el embarazo, preparando alguna receta laboriosa y organizando el armario de tu pequeño y la maleta que vas a llevarte a la clínica. Saber que lo tienes todo listo te ayudará a sentirte más relajada.

Procura ahorrar energías


Es posible que el afán por hacer cosas se te agudice por la noche, precisamente porque sabes que a esas horas no deberías hacer nada. Si te ocurre y te pone nerviosa seguir acostada, levántate y entretente con alguna actividad que cumpla dos condiciones: que sea tranquila y que te haga sentir útil. Por ejemplo: tricotar un jersey para tu hijo, leer libros y revistas sobre el cuidado del bebé, ordenar fotos...

No hay inconveniente en que estés todo el día ocupada si quieres, pero evita las tareas que te obliguen a estar de pie o a coger peso y las que te supongan un excesivo gasto de calorías. Tu organismo tiene un sobrepeso de varios kilos, tu metabolismo está acelerado para satisfacer las necesidades del bebé, no duermes bien... Y todo ello supone un desgaste extra de energías que no debes acentuar.

Elige tus entretenimientos con sentido común, evitando malgastar esas fuerzas que tanto vas a necesitar durante el parto y en las semanas de postparto.

No al té, al café y al chocolate


A lo largo del embarazo has mantenido a raya el consumo de excitantes, pero durante los días previos a dar a luz, en los que estarás especialmente inquieta, debes olvidarte de ellos por completo. Y más aún si padeces el síndrome del nido, que te hace estar trajinando a todas horas. Di no al té, al café, a los batidos de cacao, al chocolate, a las comidas excesivamente condimentadas y a las precocinadas, como las pizzas. Contienen sustancias que te pondrían más nerviosa y lo que más necesitas ahora es calma y tranquilidad.

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