Preparar la canastilla del recién nacido

  • Valoración:
  • Actualmente 3/5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Sumario

Preparar la canastilla del recién nacido

Patucos, peleles, arrullos, pijamas... ¿Tienes ya todo lo que necesitará tu hijo, en el hospital y al volver a casa?

Ester Alonso Asesora: Fina Privat, matrona del Atención Primaria de Blanes y perteneciente a la Associació Catalana de Llevadores (ACLL).

ropa recien nacido

No te pierdas

Nombres de niños

Preparar la canastilla es una actividad ilusionante para la futura madre, sobre todo si es primeriza. Eso sí, conviene hacerlo con tiempo, al menos un mes antes del nacimiento. Así la mamá evitará tener que ir de compras cuando la gestación está ya muy avanzada y se ahorrará los olvidos y agobios de última hora.

Elegir y cuidar su ropa

La industria textil infantil ha evolucionado enormemente en los últimos años. La oferta es increíble y las prendas… irresistibles. La parte estética es importante, por supuesto.

Sin embargo, la canastilla del bebé debe estar compuesta sobre todo por prendas cómodas (para él) y prácticas (para ti). Elige pijamitas, bodies y peleles que se abran por delante y de manera total, desde el cuello hasta los pies o la entrepierna. Así, además de facilitar el cambio de pañal, evitas tener que metérselos por la cabeza.

Es mejor que la ropa del bebé se abroche con automáticos o velcros. Los lazos y cordones son poco prácticos y peligrosos, ya que se le pueden enrollar al cuello. Los botones tampoco son aconsejables: si uno se desprende, el bebé se lo podría tragar. Ni las cremalleras, que pueden pellizcar su delicada piel.

Fíjate también en cómo están rematadas las prendas; asegúrate de que las costuras no tengan hilos fuertes o plásticos, tipo naylon, ya que es posible que le arañen. Las etiquetas grandes y duras pueden hacerle rozaduras; quítalas si quieres usar una prenda que las lleva, pero no las cortes, mejor descóselas.

La ropa de los recién nacidos debe ser amplia y estar realizada en tejidos naturales como el algodón, hilo, lino... que son suaves, fáciles de lavar, transpirables y no causan alergia.

Lávala a mano antes de ponérsela por primera vez para eliminar la suciedad que ha podido acumular donde ha estado guardada. Hazlo con un jabón neutro, sin perfume, y no añadas suavizante, que puede darle alergia. Asegúrate también de que ha quedado bien aclarada.

Para el verano

Si el peque nace en los meses de calor necesitará prendas finas y fresquitas. En las primeras horas, si no hace el contacto “piel con piel” con la madre, es mejor que lleve el body más el pijama.

En los dos o tres días de hospital el niño necesitará tres o cuatro bodies o ranitas de manga corta y tres o cuatro pijamitas o peleles para la tarde-noche. Lleva también por si acaso un par de baberos.

El organismo del peque aún no puede regular su temperatura, por eso es común que tenga un poco de frío en temperaturas suaves (20-25 ºC). Por eso, aunque sea verano, no olvides incluir un gorrito de algodón o de lana fina, un arrullo liviano, dos o tres pares de patucos o calcetines y uno o dos pares de manoplas (para evitar que se arañe con sus propias uñas).

Prepara también un neceser para el bebé con pañales, jabón, toallitas y un peine de cerdas blandas. Puede que en el hospital te den lo necesario, pregunta antes para saber qué llevar.

Guarda la primera puesta del bebé (una ranita, un pijama, unos patucos, un arrullo, un gorro y un pañal) en una bolsa aparte, te resultará muy práctico para cuando le vistan por primera vez.

Y para el invierno

En las habitaciones de los hospitales suele hacer calor, incluso en invierno. Por eso la canastilla de los meses fríos es muy parecida a la de verano. Eso sí, las prendas deberán ser más gorditas y de mangas y perneras largas.

En los días que estéis en la maternidad necesitará tres o cuatro bodies o ranitas de manga larga, tres o cuatro polainas, tres o cuatro pijamitas o peleles para la noche y uno o dos baberos. Los peleles, como llevan los pies incorporados, son más prácticos que los pijamas; con estos últimos tendrás que poner al niño patucos o calcetines.

También necesitarás un gorrito de algodón gordito, un arrullo abrigado y unas manoplas. Mete también una chaquetita o un jersey (mejor con capucha incorporada) para el día que salga del hospital.

Si en el lugar en el que vivís hace mucho frío, incluye en la maletita del bebé un saquito de dormir para asegurarte de que estará calentito por la noche.

Y, por supuesto, no olvides su neceser y separar su primera puesta: ranita de manga larga, pelele, un arrullo, un gorrito y un pañal.

Sumario

Comentarios

Te puede interesar...

facebooktwitteryoutube