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Complicaciones frecuentes con los puntos

Lo normal es que no suceda, pero como en cualquier herida, puede surgir alguna complicación. Así debes actuar.

Gemma Cardona. Asesor: Carme Miras, matrona.
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Complicaciones frecuentes con los puntos

Muchas molestias que aparecen tras una episiotomía o una cesárea son normales, pero otras no. Y conviene conocerlas bien para ponerle remedio tú misma o acudir al médico cuando sea necesario. Te contamos los problemas más frecuentes en uno y otro caso.

Hematomas, puntos abiertos...

Las episiotomías no suelen presentar complicaciones. A veces se producen pequeños hematomas, que se tratan con frío local (hielo en un paño) y normalmente se reabsorben solos.

Lo que sí es más problemático es que se abra algún punto y se infecte, en cuyo caso tendrías que seguir un tratamiento con antibióticos o practicar alguna cura con antisépticos. En ambos casos tienes que ir a tu ginecólogo o a tu matrona para que te indiquen la medicación que precisas y que sea compatible con la lactancia, si estás dando el pecho.

Durante los primeros días tendrás la sensación de que puedan abrirse los puntos al sentarte o al ir al baño. Pero tranquila, es solo una sensación, porque no es frecuente que esto suceda, salvo que hagas esfuerzos muy intensos. Para que no te cueste ir al baño, aumenta la cantidad de fruta y verdura al día, bebe dos litros de agua, toma productos con bifidus y pan integral.

Puntos inflamados, seromas...

En la cesárea, una cicatriz rosadita y sin relieve indica que la evolución es correcta. Pero son señales de que algo no va bien si los puntos enrojecen, se inflaman, molestan mucho (un ligero dolor es normal), se endurecen o sangran (en cualquiera de estos casos, consulta al médico).

Una de las complicaciones más típicas es la formación de un seroma (retención de líquido en un punto). Si notas algo así, no hay más remedio que pedir consulta con el médico, ya que para solucionar este problema hay que vaciarlo con una jeringa. La razón es que es fácil que se infecte y en ese caso, el tratamiento es más lento (con antibióticos y antisépticos).
Por otro lado, si la piel no cicatriza bien puede quedar una lesión (engrosamiento) llamada queloide.

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