¿Estoy de parto?

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Pérdida del tapón mucoso antes del parto

Se produce la pérdida del tapón mucoso

Esta sustancia de aspecto gelatinoso y de color transparente, blanquecino o rosáceo, cierra el orificio cervical y protege al pequeño de ciertas infecciones durante el embarazo. Su expulsión suele ser consecuencia de las falsas contracciones y puede producirse días u horas antes del parto, pero siempre indica que la dilatación ha comenzado.

Cómo actuar: Si te das cuenta de que has expulsado el tapón, mantén la calma (hay embarazadas que no se percatan de que lo pierden). De momento no hay motivos para ponerte rumbo al hospital, incluso es posible que aún tardes una semana en dar a luz.

No te confundas: Recuerda que el tapón mucoso es un cúmulo de secreciones (un tapón, literalmente hablando), lo que no debes confundir con la mayor cantidad de flujo vaginal que suele tenerse durante todo el embarazo, ni con las posibles pérdidas de orina, propias de esta etapa en la que te encuentras.

¿Qué significa romper aguas?


Significa que se ha roto la bolsa que contiene el líquido amniótico, en el que está sumergido el bebé y gracias al cual puede sobrevivir. Esta señal no te pasará inadvertida, porque te sentirás empapada (de golpe o poco a poco).

Cómo actuar: Observa el color del líquido. Si es transparente, todo va bien. Dúchate, coge tus cosas y, sin alarmismos, sal hacia la clínica. Sólo si el líquido es oscuro o rompes aguas antes de salir de cuentas deberás acudir al hospital con urgencia para prevenir complicaciones.

No te confundas: Si el líquido es transparente pero tiene rastros de sangre, no debes alarmarte. Es porque has roto aguas y has expulsado el tapón mucoso al mismo tiempo, algo normal. Actúa como si el líquido fuese transparente.

Éstas sí son las auténticas contracciones

En la mayoría de las ocasiones se inician de una manera suave y espaciada, no suelen durar más de 20 segundos y se van agudizando y prolongando poco a poco. Sabrás que las tienes porque sentirás molestias de espalda o de riñones, que lentamente se dirigirán hacia la zona inferior de tu vientre, poniéndotelo muy duro.

Cómo actuar: Controla el tiempo que dista entre las contracciones y cuando se den cada 10 minutos, con una duración de 30 segundos, vete a la clínica.

No te confundas: Que estés de parto no significa que vayas a dar a luz ya. Si eres primeriza, tardarás entre ocho y doce horas en completar la dilatación (10 cm) y si ya has tenido más hijos, necesitarás al menos dos horas para culminarla.

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