Crecer feliz.es
Buscador
cerrar

Nace un bebé milagro

Dentro de su saco amniótico y en el coche, de camino al hospital

Elisa García Faya
Twitter
Facebook
GooglePlus
Imprimir
Nace un bebé milagro

Ean nació hace cuatro días en Pittsburg (Pensilvania), a las 29 semanas de gestación dentro de su saco amniótico. Es lo que se conoce como “parto velado”. Se dice que el peque ha nacido “enmantillado”. El de Ean no es un caso frecuente, por eso su madre, Raelin Scurry, lo llama “bebé milagro”.

Ella misma relata al detalle la historia en su cuenta de Instagram, al pie de la imagen que ilustra esta noticia. “El cuerpo humano es una cosa maravillosa. El día 8 de agosto sobre las 10 de la mañana empecé a tener contracciones. Solo estaba de 29 semanas y cuatro días así que me supuse que serían contracciones de Braxton”, comienza la joven. Estas son contracciones "falsas" o preparatorias que pueden darse a partir de la sexta semana.

“Decidí esperar”, continúa. “Después de 45 minutos de auténticas contracciones, cada vez eran más y más fuertes, decidí ir al hospital. Me vestí y cogí la ropa de mi hija”. Scurry tiene una niña de tres años, Alanah. “Ella, mi prometido y yo nos fuimos al hospital”, comenta.

“Dejamos a la niña en casa de su madrina. Las contracciones eran cada vez más intensas y seguidas. Supe que era momento de empujar. Llamé al 911 porque estaba muy asustada. Entre los gritos y las contracciones no pudieron entenderme y le pasé el móvil a mi prometido, Ean. Me quité los pantalones y me estiré convencida de que su cabecita estaba justo ahí. Empujé una vez más y mi bebé milagro llegó. Cuando miré hacia abajo me di cuenta de que estaba absolutamente envuelto en su saco amniótico. Los médicos nos dijeron que nos hiciéramos a un lado en la carretera pero yo sabía que nosotros tardaríamos menos en llegar al hospital que ellos en venir a recogernos. Le dije a mi prometido que siguiera conduciendo. Yo estaba asustada. Él seguía conduciendo tranquilo con el 911 al teléfono. Al principio el bebé estaba calmado y yo lo único que podía hacer era rezar para que todo saliese bien. Acaricié con mi pulgar su carita. Entonces subió las manos y los pies, como para tranquilizarnos y hacernos saber que había escuchado mis oraciones y que estaba bien. Cerca de siete minutos habían pasado desde que lo cogí en brazos cuando llegamos al hospital. Me dijeron que esto solo ocurría una de cada 80 mil veces y generalmente pasa cuando te hacen una cesárea. El bebé pesaba 1 kilo 400 gramos y hacía cosas maravillosas a quienes se le acercaban. Después de lo que ha pasado, sé que será un pequeño hombre increíble”.

Estas eran las emotivas palabras de la mamá de Ean Jamal Vanstory Junior, que continua ingresado y crece sano en el hospital. Su sorprendente historia ha inundado las redes sociales y no es de extrañar. De ahí que su madre comente: “tu fuerza me hace fuerte”. ¡Bienvenido al mundo, Ean!

Publicidad

Ver más articulos