Crecer feliz.es
Buscador
cerrar

Preparativos para dar a luz por cesárea

Cuando el parto vaginal no es posible, hay que hacer cesárea. Se trata de una intervención muy segura que hoy casi siempre se realiza con anestesia epidural, por lo que podrás recibir consciente a tu hijo nada más nacer.

Gemma Cardona Asesor: Dr. Manuel Casellas, ginecólogo de la Unidad de Embarazos de Alto Riesgo del Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona.
Twitter
Facebook
GooglePlus
Imprimir
preparativos parto por cesarea

Es la operación más realizada en Obstetricia: según el Ministerio de Sanidad, uno de cada cuatro partos se hace así. Se trata de cirugía mayor, pero es una intervención muy segura en la que, como explica el doctor Manuel Casellas, ginecólogo de la Unidad de Embarazos de Alto Riesgo del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, “se intenta ser lo menos agresivo posible”.

Eso sí, al ser cirugía, en algunos centros no se permite la entrada a quirófano del padre. Pregunta antes cuál es la política del hospital para que no te pille por sorpresa.

Hay cesáreas de emergencia, que se realizan por la irrupción de algún factor imprevisto durante el parto, y otras programadas, porque el obstetra prevé que el parto normal no será posible.

En este caso, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recomienda hacerla en la semana 39 de gestación, ya que en ese momento se minimizan considerablemente los problemas neonatales, en especial las complicaciones respiratorias.

Los preparativos

Si tu cesárea es programada te pedirán que estés en ayunas desde unas ocho horas antes. Cuando llegues al centro, antes de pasar al quirófano te prepararán para la operación: te pondrán una vía, te rasurarán la parte alta del vello púbico y te desinfectarán la zona con una solución antiséptica.

Una vez hecho esto, llega el momento de poner la anestesia. Hoy en día se opta mayoritariamente por la epidural. Sólo en contadas ocasiones (especialmente en situaciones de emergencia) se utiliza la anestesia general.

La epidural es muy segura para el bebé: pasa directamente a tu sistema nervioso y a él no le afecta en absoluto. Además, tiene la gran ventaja de que sólo te dormirá de cintura para abajo, por lo que podrás vivir la experiencia del nacimiento.

El anestesista será quien te la administre. Te pedirá que te quedes muy quieta en una posición fetal, bien sea sentada o tumbada en la camilla. Así puede acceder mejor a tu columna, que es donde se inyecta la analgesia.

El doctor te pinchará con una aguja (el pinchazo duele un poco, pero es rápido) e introducirá un catéter por donde irá administrando la dosis necesaria.

Cuando la anestesia haga efecto te pondrán una sonda vesical para que vayas evacuando la orina. En total los preparativos duran 20-30 minutos. A partir de ese instante comienza la intervención.

Actualmente los ginecólogos optan mayoritariamente por realizarla mediante un corte transversal en la parte superior del pubis. “Hay dos técnicas de incisión: la de Pfannenstiel y la de Cohen. Cada una tiene sus pros y sus contras. La de Cohen permite más rapidez, pero es menos anatómica, por ejemplo”, comenta el doctor Manuel Casellas.

No está exenta de riesgos

El hecho de que la cesárea sea una intervención muy segura no implica que esté exenta de riesgos (es una cirugía mayor), especialmente si se practica a raíz de alguna dificultad durante el trabajo de parto.

Así, la mortalidad materna se multiplica aproximadamente por cinco respecto al parto vaginal. “Los principales riesgos de una cesárea son la posibilidad de hemorragia y de infección”, explica el doctor Casellas.

Esta última representa un 90% de las complicaciones. La más frecuente es la inflamación del endometrio, pero hablamos de porcentajes bajos: con antibióticos su incidencia no supera el 5%.

Publicidad

Ver más articulos