El parto

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Posturas que favorecen la dilatación

Durante la fase de dilatación, si además de respirar profunda y rítmicamente adoptas las posturas que te describimos en este artículo, dilatarás mejor y conseguirás un parto bastante más rápido.

Marga Castro. Asesora: T. Cabrera, matrona

Embarazada dilatando

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La fase de dilatación es la más larga del parto. En una parturienta primeriza puede prolongarse hasta 10 horas, aunque en madres "expertas" dura entre una y seis horas. Debido a ello, para no desgastar energías inútilmente, la mujer que está de parto debe intentar mantenerse tranquila, respirar rítmica y profundamente y moverse con suavidad.

Si aún está en su casa y le apetece y está acompañada, no hay inconveniente en que se dé una ducha. Y salvo que le duelan mucho los riñones o esté muy cansada, debe caminar despacio, apoyándose de vez en cuando en las paredes o en algún mueble estable, para no perder el equilibrio.

LAS MÚLTIPLES VENTAJAS DE CAMINAR

Y es que los beneficios de caminar durante la dilatación son muchos.

  • Ayuda a que el niño, que ya está en posición cefálica (cabeza abajo), avance por el canal vaginal. Y favorece la apertura del cuello uterino, lo que se traduce en una dilatación más rápida.
  • Pasear también facilita la circulación de retorno al corazón y disminuye el riesgo de que durante el parto tengan que utilizar instrumental. Además, la cantidad de oxitocina que pongan a la parturienta para ayudarle a dilatar también será menor.
  • A esto se une que la mayoría de las inminentes mamás no sólo se sienten más cómodas de pie y caminando que sentadas o tumbadas, sino que incluso toleran mejor el dolor (el monitor que colocan en esta fase del parto suele ser móvil y permite caminar). La libertad de movimientos las entretiene y esto hace que lo perciban con menos intensida

De todas maneras, nunca hay que forzar a la parturienta a que adopte una u otra posición y siempre debe ser ella la que elija la que le resulte más cómoda, porque hay otras posturas, además de caminar, que también favorecen la dilatación.

TUMBADA, SENTADA, DE RODILLAS...

Algunos ejemplos:

  • Tumbada de lado, con una almohada entre las piernas. Así favorece la circulación de sus piernas y relaja su zona lumbar. Puede acomodarse sobre cualquiera de sus costados, pero es más recomendable que se ponga del lado izquierdo, porque tiene menos vasos sanguíneos que el lado derecho.
  • Sentada a horcajadas sobre una silla, mirando hacia el respaldo. Para sentirse cómoda debe colocar un almohadón grande en el respaldo de la silla y recostarse sobre él. Esta postura es perfecta cuando a la madre empiezan a dolerle los riñones, porque evita sobrecargar esta zona. Así sentada también atenúa la presión del bebé sobre la pelvis, a la vez que relaja la zona de los hombros y las cervicales.
  • De rodillas en la cama, echada sobre unos cojines. Si la embarazada se decanta por esta postura debe usarlos sólo para apoyarse, mientras deja caer su peso sobre los talones. Además, para favorecer al máximo la dilatación tiene que separar las rodillas cuanto pueda y juntar los dedos de los pies.
  • A "cuatro patas". Adoptar esta posición en el suelo, al tiempo que se balancea hacia adelante y hacia atrás o hace círculos con las caderas, también le ayudará a dilatar.

EL PAPÁ TAMBIÉN PUEDE COLABORAR

Entre o no al paritorio, el papá también puede ayudar a su pareja a sobrellevar el dolor durante la dilatación dándole masajes.

  • Si a la parturienta le duele el vientre. Debe sentarse en la cama, con la espalda recostada en el cabecero y las piernas dobladas y ligeramente abiertas. La labor del nuevo padre es acariciarle la zona inferior del vientre con una mano, mientras le sujeta los hombros con el otro brazo.
  • Si le duele la espalda. La parturienta debe sentarse a horcajadas en una silla y él debe ir subiendo y bajando los puños a ambos lados de su columna (sin tocarla), despacito y suavemente, realizando movimientos tipo sierra.

Estas posturas son aconsejables en todos los casos, pero la mujer debe consultar con el médico antes de adoptar cualquiera de ellas, por si alguna no le viniera bien. No suele ocurrir, pero más vale asegurarse.

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