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Cómo evitar que a tu hijo le piquen bichos

En verano, las picaduras de insectos y otros animales se multiplican por culpa de las altas temperaturas y las numerosas actividades al aire libre de los niños. ¿Cómo prevenirlas y cómo actuar cuando se han producido?

David Ruiz / Asesora: Cristina Pla, dermatóloga pediátrica
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Cómo evitar que a tu hijo le piquen bichos

Las picaduras de insectos no suelen ser graves, pero en ocasiones sí son muy molestas.

Normalmente producen en la piel del niño picor, enrojecimiento e hinchazón y le provocan un dolor que debemos aliviar.

Suelen tener forma de haba grande, elevada y redondeada con un puntito en el centro, donde ha picado el bicho.

Lo habitual es que desaparezcan en tres o cuatro días, aunque a veces tardan una semana. “La piel de los bebés y de los niños es más fina y sensible y por eso les escuece más”, dice Cristina Pla, dermatóloga pediátrica de Dermatek  en Centro Médico Teknon, de Barcelona.

Prevención, la solución

Adelántate al picotazo, especialmente si vais a zonas húmedas o con posible proliferación de insectos.

Apunta estas sencillas normas, que son infalibles:

  • Viste a tu hijo con ropas claras, evitando los colores oscuros y las prendas estampadas.
  • Apuesta por los pantalones largos y trata de que no vaya descalzo en zonas verdes (jardines, campo...).
  • No le pongas fragancias, desodorantes o geles intensos, ya que los olores fuertes atraen a los insectos; aplícale repelente (especial para niños) en todo el cuerpo.
  • Evita zonas como los lagos o espacios con agua estancada en plena época estival.
  • Intenta que no coma en lugares abiertos (los alimentos los atraen).
  • Sácale a pasear  a media tarde y coloca mosquiteras en las ventanas.

El mejor tratamiento

Si a pesar de todo a tu hijo le pica un insecto, toca actuar para aliviarle el dolor lo antes posible.

Para empezar, limpia la zona afectada con agua y jabón para evitar posibles infecciones y aplica de inmediato frío. “Lo más eficaz es un hielo envuelto en un paño, nunca directamente sobre la piel, porque le podría quemar”, explica  Plá.

El amoníaco y el vinagre resultan útiles porque al ser muy ácidos evitan la propagación del veneno y la inflamación. “Impregna con ellos un algodón y frota la zona dolorida”, recomienda la dermatóloga.

También son eficaces las cremas para aliviar el dolor que contienen amoníaco en su composición principal, y las cremas antiinflamatorias con corticoides tópicos.

Si el niño se encuentra muy mal o con fiebre le puedes administrar paracetamol o, si tiene más de 6 meses, ibuprofeno.

Además, conviene que le cortes las uñas para que no se infecte si se rasca por el picor. “Incluso no estaría de más colocarle una tirita que le tape la hinchazón”, aconseja la pediatra.

Y si es grave...

Aunque es poco frecuente, puede que tu hijo sea alérgico a algún insecto (sobre todo avispas o abejas) y aparezca una reacción grave en los diez primeros minutos tras la picadura. “La reacción depende de la sensibilidad del niño y de la cantidad de picaduras, es decir, del veneno inoculado”, aclara Plá.

Los síntomas: respiración entrecortada o jadeo, vómitos, espasmos o calambres musculares, enrojecimiento por todo el cuerpo, fiebre alta y labios o lengua inflamados.

En cualquiera de estos casos, llévale con urgencia a un centro médico para que le traten. Y si ya existen antecedentes, ten siempre a mano un kit de adrenalina (unos lápices precargados que se inyectan por vía subcutánea), de eficacia inmediata.

Cómo actuar según el bicho que le ha picado

Es importante que actúes rápido y sin equivocaciones para reducir la lesión, aliviar el dolor y evitar que se complique. Descubre cómo hacerlo ante una picadura de: abeja, mosquito, pulga, araña, garrapata, medusa.

Categoría: Salud
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