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Si le duelen las piernas...

Últimamente tu pequeño se queja a menudo por este motivo. No creas que se lo inventa, son los llamados “dolores de crecimiento”, pero carecen de importancia y pueden aliviarse fácilmente.

Patricia Morcillo
Si le duelen las piernas...

El crecimiento no tiene por qué ser un proceso doloroso. Sin embargo, aproximadamente un 15% de los niños con edades comprendidas entre los 3 y los 7 años, de vez en cuando se quejan de dolores en las piernas y en los brazos.

Si no aparecen otros síntomas (no hay fiebre, hinchazón, enrojecimiento ni calor en las zonas que molestan), no hay por qué alarmarse. Estos pequeños no tienen reúma, ni tendinitis, ni falta de calcio en los huesos.

Sus molestias se deben a que al mismo tiempo que crecen los huesos, también se estiran los músculos, los nervios, los tendones y los vasos sanguíneos. Y todo esto, lógicamente, hace que el organismo se resienta.

Estos dolores sordos y persistentes se localizan en las extremidades porque es en estas zonas donde se encuentran los huesos más largos y, por tanto, los que más crecen.

Suelen presentarse cuando el niño se relaja y los músculos se le enfrían, generalmente a media tarde o por la noche, sobre todo si ha realizado una intensa actividad durante el día.

Los niños muy activos son los más propensos a este tipo de molestias. También se sabe que existe una cierta predisposición familiar a padecerlas. Y que son más frecuentes durante los meses de otoño, que es la época en la que más crecen los niños.

A diferencia de las agujetas, que se manifiestan en forma de pinchazos simétricos, los dolores de crecimiento son asimétricos. Es decir, al niño le duele sólo una pierna, o las dos, pero en zonas distintas.

REMEDIOS EFICACES

Si tu hijo se queja de molestias en los brazos y piernas, pide cita con el pediatra para que le realice una exploración y descarte cualquier otro posible motivo de su dolencia.

Y si te dice que le encuentra perfectamente (es lo más seguro), tal vez te aconseje darle un analgésico suave, como el paracetamol, cuando se presenten estos episodios. Además de este medicamento existen otras formas naturales, también rápidas y eficaces, de relajar las extremidades y calmar el dolor. Son éstas:

  • Báñale con agua tibia y cuando le seques, aprovecha para practicarle un masaje en los brazos y en las piernas. Así, además de aliviarle, le relajarás y podrá volver a dormirse de nuevo.
  • Aplícale calor local en la zona dolorida, con una manta eléctrica (en el nivel más suave, para no quemarle) o con un paño calentado en el radiador (comprueba que no está demasiado caliente).
  • Estírale la pierna (o el brazo) que le duele y mantenla así 15 segundos. Repite el movimiento cuatro o cinco veces, hasta que deje de tenerla tensa.

Como medida preventiva, dile a tu hijo que realice ejercicios de estiramiento antes de hacer ejercicio e incrementa en su dieta los alimentos ricos en vitaminas C (naranjas, patatas, brécol...) y D (pescado, leche, yema de huevo...). Así, pronto olvidaréis estas molestias.

Keywords: dolor de piernas y traumatólogo | Categoría: Salud

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