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Mi hijo tiene un ataque de acetona, ¿qué hago?

Cuando un niño vomita mucho, su nivel de acetona se eleva y aumentan las náuseas. ¿Existe modo de cortar este círculo?

Eva Calvo. Asesor: José Antonio Martínez, pediatra
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acetona y soluciones

La acetona es una sustancia que produce el hígado cuando el nivel de glucosa baja y el organismo, en lugar de utilizarla, emplea las reservas de grasa como combustible. Los niños sufren más ataques de acetona que los adultos porque su metabolismo es bastante más rápido y en cuanto pasan por un periodo de ayuno prolongado se pueden ver afectados por ellos.

 Los síntomas más característicos de estas crisis son: diarrea, vómitos, cansancio agudo, febrícula, lengua blanca y aliento con un olor muy intenso, parecido al de las manzanas maduras.

¿Vamos al médico o no?

Si tu hijo presenta estos síntomas pero puede tolerar líquidos y semisólidos, aunque sea en cantidades mínimas, lo más probable es que se vaya recuperando sin llevarle al médico.

Pero si no mejora o su ataque está causado por un cuadro gástrico agudo, tendrás que llevarle al pediatra cuanto antes para romper el círculo vicioso, porque la acetona aumenta sus vómitos y le impide comer y cuantas más horas en ayunas pase, más acetona tendrá.

El especialista utilizará unas tiras reactivas para analizar la cantidad de cuerpos cetónicos en su orina y te recomendará que le des suero oral en casa o, si lo ve necesario, le derivará al hospital para que le pongan suero intravenoso glucosado. Así evitará que el niño se deshidrate y otras situaciones excepcionales pero muy peligrosas, como una cetoacidosis (el pH de la sangre se acidifica y resulta tóxico) o un coma hipoglucémico.

No te alarmes. En cuanto tu pequeño pueda ir tolerando algo de alimento, su nivel de acetona empezará a reducirse, lo que le permitirá comer más. Y esto, a su vez, hará que se vaya poniendo mejor.

Atenciones en casa

Si sospechas que tu pequeño tiene un ataque de acetona, cómprale en la farmacia una solución rehidratante (estos preparados están formulados para que en situaciones como la de tu hijo se toleren bien). Debe tomársela con la pajita que viene en el envase, porque el probiótico incorporado en su interior es arrastrado al absorber el líquido a través de ella.

Además, es importante que coma algo, lo que más le apetezca y en muy poca cantidad, para que no lo vomite. Pero no le des almíbar ni agua con azúcar, como antes se recomendaba. Estos líquidos dulces sirven de alimento a las bacterias intestinales, lo que puede aumentar la descomposición y los gases, y con ello el dolor.

En cualquier caso, si no mejora en un par de horas, llévale al especialista.

¡Qué curioso!

Muchos padres se preguntan si se pueden prevenir los ataques de acetona controlando la dieta. La respuesta es que no, porque el metabolismo es el que se encarga de mantener la glucosa en sangre (la glucemia) a unos niveles determinados, con independencia de los alimentos que tomemos. Dicho de otra manera: el organismo no puede reservar glucosa, por si le hace falta más adelante.

Keywords: ataque acetona niño, Náuseas y vomitos | Categoría: Salud

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