Salud

  • Valoración:
  • Actualmente 3/5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5

Hernias en niños

Son trastornos muy frecuentes en los pequeños. Te contamos por qué se producen las hernias y cómo se solucionan.

Raquel Marcos

Leer Más

Un bultito en el ombligo o en la ingle. Así se manifiestan las hernias umbilicales y las inguinales, dos trastornos muy frecuentes en los bebés, alarmantes pero no graves porque se resuelven solos o con una sencilla operación.

Una hernia es la salida de un órgano o parte de un órgano de la cavidad donde está alojado a través de un orificio.Te explicamos cómo se reconocen, cómo se tratan y en qué casos es necesaria una intervención quirúrgica para repararlas.

EN EL OMBLIGO

La hernia umbilical es la que aparece en el ombligo del bebé durante sus primeros días de vida. Normalmente se resuelve por sí sola antes de que el niño cumpla 1 año. Durante el embarazo el bebé está unido a la madre por el cordón umbilical y a través de él, ella le aporta el oxígeno y los nutrientes que necesita para vivir y desarrollarse.

¿Cómo se reconoce? Notarás un bulto sobre la cicatriz del cordón umbilical, sin otros síntomas. Se manifiesta en los primeros días tras el nacimiento y se hace más visible cuando el niño llora o patalea. Los bebés con bajo peso al nacer y las niñas son más propensos a desarrollar este tipo de hernia.

¿Cómo debes actuar? No hay fármacos para tratarlas y tampoco se puede prevenir su aparición. El médico te dirá que tan sólo hay que tener un poco de paciencia. No intentes que el bultito desaparezca usando vendas, torundas de algodón o monedas sujetas con esparadrapos; no sólo no mejoran la hernia, sino que pueden empeorarla o provocar la aparición de dermatitis o lesiones cutáneas.

¿Puede complicarse? Aunque es normal que te alarmes cuando veas este bulto en la tripita de tu bebé, no presenta complicaciones y normalmente se resuelve por sí solo. Lo más frecuente es que el anillo umbilical tenga menos de 1 cm de diámetro y se cierre por sí solo cuando el niño desarrolla la musculatura abdominal y puede mantenerse sentado sin ayuda, alrededor de los 8 meses.

EN LAS INGLES

La hernia inguinal es un bultito en la ingle que puede aparecer durante el primer año de la vida del niño. Durante la gestación, los bebés tienen un
pequeño canal a la altura de la ingle, que en los varones permite a los testículos descender desde el abdomen hasta el escroto y en las niñas aloja el ligamento que sostiene el útero: es el conducto peritoneo-vaginal, que normalmente se cierra antes de nacer.

Pero si no ocurre, un pequeño tramo del intestino o del ovario puede deslizarse a través de este canal y provocar la aparición de un bulto en la ingle. El problema es mucho más frecuente en los varones.

¿Cómo se reconoce? Se manifiesta como un bulto en la ingle, pero a veces el intestino logra llegar hasta el escroto, en el caso de los niños, o hasta los labios mayores, en las niñas; ambos órganos pueden aumentar de tamaño.También puede ocurrir que la hernia sea doble (bilateral), apreciándose un bulto en cada ingle.

¿Cómo debes actuar? Una vez que la hernia está diagnosticada, se programa la operación para evitar complicaciones. Mientras tanto, procura que el niño no haga esfuerzos y evita que se resfríe o sufra estreñimiento. Si se le “sale” la hernia, intenta reducirla masajeando suavemente el bulto para meterlo en el abdomen.

¿Puede complicarse? Si no consigues reducir el bulto de la ingle o el niño está irritable, tiene dolor en el vientre y vomita, ve a urgencias, ya que la hernia podría haberse estrangulado. Eso quiere decir que la porción de intestino que ha salido a través del orificio herniario está comprimida y no puede retroceder

Comentarios

Te puede interesar...

facebooktwitteryoutube