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Trasladar al niño a su dormitorio

¿Tu hijo está listo para pasar a su propia habitación? Si es así y lo tenéis decidido seguid estos consejos y el cambio irá como la seda.

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El traslado del niño a su dormitorio

El tiempo pasa volando y habéis decidido que vuestro hijo ya es lo bastante “grande” para empezar a dormir en su cuarto. Para que acepte esta novedad sin dificultades, debéis proceder al cambio de manera gradual, casi sin que se dé cuenta.

Los cambios, de uno en uno

Lo primero que tenéis que lograr es que se sienta a gusto en su dormitorio, que sea un rincón que le resulte agradable, entrañable y familiar. Para ello, decoradlo pensando en cuáles son las cosas que más le agradan y acostumbradle a jugar en él durante el día.

También es aconsejable que antes de empezar a acostarle en su cuarto, le habituéis a dormir las siestas allí.

Además, procurad que esta novedad no coincida con ninguna otra importante para él. Por ejemplo, si vais a empezar a llevarle a la guardería, trasladadle unas semanas antes a su cuarto, o bien dejad “la mudanza” para cuando ya se haya habituado a ir al centro infantil.

Por otro lado, de momento dejad que continúe durmiendo en la cuna, por la misma razón de antes (para no hacer coincidir dos novedades), pero también porque una cama y una habitación entera a su disposición serían dos espacios demasiado amplios para él, y se sentiría perdido. Vosotros mismos veréis cuándo el niño necesita más espacio para estirarse y moverse con plena libertad durante el sueño. Será entonces cuando tendréis que acostumbrarle a dormir en una cama, un cambio que le costará menos que mudarse de habitación.

Su peluche, fundamental

Además, hay otras pautas importantes que debéis tener presentes:

  • Cuando salgáis de su dormitorio, dejad la puerta entreabierta. Escuchar vuestros pasos, el murmullo de la televisión y el sonido del teléfono le hará sentirse más acompañado.
  • Id a verle de vez en cuando, cogedle la mano durante unos instantes, o murmuradle unas palabras cariñosas, y marcháos de nuevo. Vuestras visitas le harán sentirse seguro y le ayudarán a conciliar el sueño.
  • Si llora en cuanto ve que os marcháis, quedáos con él hasta que se calme. Y procurad marcharos antes de que se duerma del todo, para que aprenda a dormirse él solito. De este modo, si se despierta a media noche sabrá volver a conciliar el sueño solo.
  • No os olvidéis de meterle su peluche favorito entre las sábanas, para que no se sienta solo en ningún momento.
  • También le reconfortará que dejéis cerca de él un pañuelo de mamá o de papá, impregnado con vuestro olor.
  • Otra buena idea es colgar de su cuna un proyector musical que sepa accionar él solo. Así, cuando se despierte podrá ponerlo en marcha y entretenerse con él, sin reclamaros.

En cualquier caso vuestro apoyo y comprensión le ayudarán a dar este paso, que le acerca un poco más a su independencia.

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