Cuentos para educar y entretener

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Tipos de cuentos

Dependiendo de la edad del niño, cada cuento tiene una función determinada, tanto educativa como de entretenimiento.

Miguel Ángel Conesa

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0-1 años: cuentos breves y con ritmo

Hablar a tu bebé es esencial para que él aprenda a hacerlo. Durante este tiempo inicia los balbuceos y las primeras palabras y las tuyas le sirven de aliciente.

A la hora de contarle un cuento, recuerda que a esta edad los niños apenas tienen capacidad de atender, por lo que la narración ha de ser breve y la historia, muy sencilla: basta con un personaje al que le pasa algo muy cercano para el niño ( "Había una vez un bebé que vivía en una casa...").

De cualquier modo, cuando se cuenta una historia a un bebé lo importante, más que el contenido, es el tono y el ritmo que se emplean.
Les gustan muchísimo los ritmos que se repiten, tipo rimas o pequeños poemas. “Juan tenía un barco; en el barco se fue Juan al mar...”. Aprovecha para hacer salir tu vena más poética.

1 año: historias sencillas y cercanas

A esta edad, las historias que le cuentas a tu hijo actúan como un estímulo para animarle a expresarse cada vez mejor.

Puedes introducir palabras nuevas y motivarle para que repita las que ya sepa, creando una especie de "cantinelas" que él pueda decir
a su manera; son un gran aliciente para hablar.

La mejor forma de empezar un cuento es delante de algo que pueda ver y le sirva de apoyo para no despistarse. Así, si tenéis un perro en casa, puedes comenzar con algo como "Érase una vez un perrito...".

Los niños piensan sobre lo concreto y lo que tienen delante les ayuda a no perderse. Cualquier cosa les resulta fascinante, porque ahora están descubriendo el mundo y todo es novedad.

Además, es mejor que no compliques la trama ni hagas participar a demasiados personajes, que le confundirán. En su lugar, recurre a pocos protagonistas pero bien definidos (buenos o malos).

Y en cuanto a los temas, hay algunos que puedes introducir para quitarle angustia. Así, si le duele despedirse de ti por las mañanas, cuéntale historias de personajes que tras separarse vuelven a estar juntos. ¡Verás qué descanso para él!

2 años: relatos con enseñanzas

Le encantan las historias simples de niños como él. Mete en el cuento cosas que sabes que le gustan, desde los columpios a sus alimentos preferidos.

También le fascina que los personajes sean animalitos, así que puedes hacer que un conejo, una ratita... vivan situaciones que le han ocurrido al niño. Y no te preocupes por el hecho de que los animales hagan cosas propias de seres humanos: a él no le importa en absoluto. La trama ha de ser sencilla, pero ya pueden entrar tres o cuatro personajes. El esquema con el bueno, el malo y uno o dos intermedios les resulta muy fácil de seguir.

Por otro lado, es esencial que quede claro lo que está bien y lo que no, lo que se puede y no se puede hacer, porque ahora está empezando a desarrollarse su sentido moral.

Y, por último, ten en cuenta que dispones de una media de entre 5 y 7 minutos de atención. Todo lo que excedas es tiempo perdido.

3 años: historias con sus vivencias

Una buena idea es partir de las vivencias diarias del niño para construir una historia, ya que al usar sus experiencias le ayudas a objetivarlas y a imaginarse a sí mismo resolviendo las situaciones.

Los personajes, además de él mismo (ahora le encanta ser el centro), pueden ser niños como él, objetos cotidianos o animales. Además, le gustará que hagas participar a todos los miembros de la familia, porque está descubriendo que hay más gente que le quiere además de papá y mamá.

Evita que aparezcan muchos personajes secundarios, para que se centre.

Recuerda que la trama debe seguir siendo sencilla y tener un principio y un fin claros y definidos, y que al niño le cuesta atender más de 8 o 9 minutos.

4 años: narraciones con estribillo

A esta edad, el niño necesita saber que todo ocurre según lo previsto. Por eso le gusta que las historias sigan un esquema fijo, sin alteraciones llamativas.

Básate en su vida para inventar los cuentos, aprovecha que está aprendiendo marcos de referencia (día y noche; semana y fin de semana;...) para incluirlos e introduce partes que se repitan para que él las diga, como estribillo.

Elige personajes que se parezcan a él, con los que puede identificarse, y deja claro cuáles son los buenos y los malos
y que los que hacen las cosas mal sufren las consecuencias. Necesita saber que el bien siempre gana.

Recuerda que su tiempo de atención máximo son 10 minutos.

5 años: cuentos imaginativos

El niño se siente más mayor, mantiene la atención hasta 20 minutos, le gustan las tramas alegres y con muchas aventuras y le basta con uno o dos personajes principales y otros tantos secundarios. Además de los fantásticos, le fascinan los animales y los objetos que cobran vida, ya que su mente aún no diferencia bien entre fantasía y realidad.

Usa los cuentos para explicarle por qué ocurren las cosas y enseñarle modelos adecuados de conducta.

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