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Tan mayor y aún sin pelo

Ya habéis celebrado su primer cumpleaños y tu hijo sigue sin tener pelo. No te agobies, el crecimiento capilar es un proceso que varía mucho de unos bebés a otros.

Marga Castro
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Tan mayor y aún sin pelo

El cabello empieza a formarse en el útero materno, en el último trimestre de la gestación.

Sin embargo, este pelo que crece durante la vida fetal no es el definitivo, ya que poco después de nacer el pequeño, empieza a perderlo y es sustituido por otro nuevo.

Este proceso es diferente en cada bebé: los que nacen con pelo abundante y de color oscuro no suelen perderlo por completo porque lo tienen más fuerte, pero los que nacen con poquito pelo, fino y claro, suelen quedarse prácticamente pelones, hasta que poco a poco comienza a aparecer un cabello más fuerte y generalmente más oscuro que el que tenían al nacer.

Del lanugo al cabello

La sustitución del pelo de nacimiento (lanugo) por el verdadero cabello puede tardar unas semanas o muchos meses.

Y no es igual en todas las zonas de la cabeza; de hecho, la parte posterior cercana a la nuca suele mantenerse sin cabello durante más tiempo. Esto sucede porque es una zona muy sometida al roce de las sábanas y el niño pasa tumbado muchas horas al día.

Durante el primer año de vida los bebés suelen tener poco pelo y muy finito. Los hay incluso que permanecen totalmente calvos. Ni siquiera en este caso hay que preocuparse.

La alopecia en niños tan pequeños no denota problemas de salud ni carencias nutricionales, se debe simplemente a que la raíz del cabello se encuentra en pleno proceso de maduración.

Con el tiempo irá produciendo más queratina, la sustancia básica que conforma el pelo, y al aumentar ésta, los cabellos adquirirán más grosor, ya no se caerán con el simple roce de las sábanas y la cabellera se irá volviendo más espesa. De todos modos, hasta los 18 meses no es posible determinar si el bebé tendrá una cabellera abundante o más bien escasa.

Cuidados diarios del cuero cabelludo

¿Tu hijo es calvete o tiene poco pelo? Entonces es especialmente importante que te ocupes de cuidar su cuero cabelludo, ya que al carecer de cabello, está más expuesto a los agentes externos. Para mantenerlo sano, recuerda...

  • Protégele del sol directo. No saques a tu hijo a la calle sin ponerle un gorro. Aunque éste es un complemento imprescindible para todos los bebés, en el caso del tuyo no sólo le protege de una posible insolación, sino que además impide que el cuero cabelludo, una zona de la piel especialmente delicada, se le enrojezca o incluso se le queme por la acción del sol.
  • Lávale la cabeza a diario. Resulta fundamental que lo hagas para evitar que el sudor, el polvo y la suciedad acaben irritándole el cuero cabelludo. Utiliza para ello un champú específico para bebés. Estos productos tienen el pH neutro y están libres de sulfatos, por lo que no irritan la cabeza ni los ojos, en caso de que a los pequeños les entre espuma en ellos.
  • Dale masajes. Cada vez que le laves la cabeza, frótasela suavemente con las yemas de los dedos, haciendo pequeños movimientos circulares. Así activarás su riego sanguíneo, lo que favorece y acelera la salida del cabello, y además le relajarás.

No te obsesiones pensando que tu pequeño va a quedarse calvo, porque esto es algo que no va a pasar. A partir de los 18 o los 20 meses, si está sano, lleva una dieta completa y equilibrada y le cuidas la cabeza como te hemos indicado anteriormente, empezará a tener pelo. Y cada vez más.

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