Crecer feliz.es
Buscador
cerrar

Dudas sobre la educación actual

"Para educar bien a un niño necesitamos que desarrolle unos recursos fundamentales, que le van a permititr enfrentarse a la vida en plena forma".

José Carlos Siegrist
Twitter
Facebook
GooglePlus
Imprimir
Entrevista al filósofo Marina

La condición de filósofo y pedagogo de José Antonio Marina hace que sus respuestas sean didácticas, fundamentadas, cargadas de sentido y difíciles de condensar, porque no da puntada sin hilo.

¿Por qué hoy es tan difícil educar?

Porque la sociedad es más compleja. Antes educaban los padres y también la sociedad, que era muy coercitiva, muy jerárquica, con un sentido riguroso del deber... Ahora hay más libertad y tenemos más posibilidades, pero también grandes problemas. Los padres tienen que estar continuamente inventando porque los patrones con los que fueron educados no les sirven para educar a sus hijos, y eso les produce inseguridad y a veces impotencia, que es lo que yo he intentado remediar con esta universidad on-line.

¿Y qué guías podemos seguir?

No sabemos cómo será el mundo en el que vivirá el niño, así que para educarle bien necesitamos que desarrolle unos recursos fundamentales que le permitan enfrentarse en plena forma a lo que venga. Unos son recursos intelectuales: tiene que saber pensar bien y ha de adquirir conocimientos. Otros son afectivos: es importante que tenga unos estilos de responder a las situaciones que sean buenos para su vida; es mejor que sea valiente a que sea cobarde, activo y no pasivo, que tenga empatía, que sea resistente a la frustración, seguro de sí mismo, alegre... Y todo esto, al menos en parte, sabemos que se puede educar. Otros son recursos volitivos: la voluntad es un hábito y hay que ayudarle a que la adquiera. Y otros son morales, porque la moral (ética, valores, bondad) es la buena solución a los problemas y la buena solución a la convivencia.

¿Y esto cómo se consigue?

Esa es la cuestión. Lo que yo intento en la UP y en mis libros sobre educación es pegarme al terreno, decir a los padres: “Mire, éste es el objetivo, vamos a ver qué métodos educativos dan mejor resultado con su hijo”. Porque ni todos los niños, ni todos los padres, ni todas las soluciones son iguales. Lo que queremos es desarrollar en los progenitores una cierta sabiduría educativa, para que conozcan unos principios generales y sepan aplicarlos a cada situación y momento. Y como se pueden apuntar desde muy prontito...

¿Cuándo se empieza a educar a los niños?

Desde que nacen. Lo que ocurre es que los padres tienen que saber qué recurso, qué parte de esa gran competencia que es la seguridad en sí mismo, deben fomentar en cada momento. Al principio la parte de seguridad básica deben darla los padres. El bebé ha de sentirse querido, cuidado, en un ambiente bien pautado... Necesita saber que el mundo es estable y acogedor. Y necesita adquirir unos rituales y unos hábitos, ya que eso le proporciona seguridad.
Ahora, también tiene que ir regulando sus propias emociones, y a su nivel sabe cómo hacerlo: ante algo amenazador, por ejemplo, retira la mirada, o se chupa el dedo, o se tranquiliza con sus juguetes o con el objeto con el que duerme... Los padres tienen que ser conscientes de que hay una edad, en torno a los 16 meses, en la que el niño ha de ir soportando cada vez mayores niveles de tensión. La ternura es fundamental, pero sin exigencia el cerebro no aprende.

Categoría: Aprendizaje

Publicidad

Ver más articulos