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¿Por qué el ejemplo de los padres es tan importante?

Para educar a nuestros hijos en el respeto y la tolerancia es imprescindible que vean el ejemplo en sus casas y hacerles ver que todos tenemos fallos.

Isabel Álvarez Wagener Psicóloga
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¿Por qué el ejemplo de los padres es tan importante?

7. Ayudarle a identificar lo que siente

Si enseñamos a nuestro hijo a identificar y nombrar sus sentimientos (enfado, pena, dolor...), podrá manejarlos mejor y tendrá una mayor empatía con los demás. Para ayudarle, podemos decirle lo que observamos en él (“estás enfadado porque Mario no te ha invitado a su cumple”), o preguntarle cosas que le hagan ponerse en el lugar del otro (“¿cómo se sentirá Pablo si no juegas con él?”).

Trabajando la expresión verbal de los sentimientos, el pequeño aprende a hablar de ellos en lugar de recurrir “a las manos”.

8. Establecer normas y deberes

Inculcar disciplina requiere cariño, escucha, derechos... pero también normas y deberes. Gracias a ellos el niño gana autoconfianza y comprende que los demás también tienen derechos y que no puede ignorarlos.

9. Acostumbrarle a pedir perdón

Pedirle perdón cuando nos equivoquemos e instarle a hacer lo mismo le enseña a respetar. Además, le demuestra que todos podemos tener fallos, con lo que aprende a aceptar los suyos y los de sus amigos, sus hermanos...

10. Evitar comentarios con prejuicios

Criticar ante él a una persona por su raza, su religión...aunque sea en broma (los niños no entienden aún la ironía) contribuye a que conciba una opinión falsa sobre la gente. Es esencial que evitemos este tipo de comentarios y que si escuchamos alguno, aprovechemos la ocasión para explicarle que es bueno que las personas sean diferentes.

11. Vigilar qué ve en la televisión

Ver en la televisión o en los videojuegos escenas agresivas “adormece” la sensibilidad del niño y aumenta su agresividad. Conviene fijar normas de tiempo y programas y juegos según su edad, elegir los que transmitan valores positivos y procurar disfrutarlos con él para comentar las actitudes de los personajes y explicarle lo que no entienda.

12. No utilizar palabras despectivas

Ni dejar que las utilice. Si le oímos llamar a otro niño gordo o gafotas, por ejemplo, debemos hablar con él para enseñarle a ponerse en el lugar de otras personas, animarle a entender distintas circunstancias y formas de ser y explicarle la importancia de respetar a todos, sean como sean.

Así le enseñamos a vivir la diversidad con naturalidad.

Categoría: Aprendizaje
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