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Cómo conseguir que tu hijo te haga caso

Hay niños que no toleran ser corregidos. Ante una llamada de atención o una regañina, en vez de hacer caso protestan y se portan aún peor. ¿Qué actitud debemos tomar los padres?

Silvia Cándano
Niños obedientes

Inculcar normas a los hijos es una de las facetas más difíciles de la educación y la que más dudas nos plantea a los padres. "¿Cómo consigo que me obedezca sin tener que regañarle constantemente?", es algo que todos los padres se preguntan desde el primer cumpleaños de su hijo. Y es que a partir de los 12 meses ya conviene ir enseñándole los "noes".

LAS PREMISAS QUE LE LLEVAN A OBEDECER

Desde el principio, para que un niño pequeño obedezca hay que seguir tres premisas básicas:

– Ser consecuente con las normas de educación. Lo que hoy está prohibido, mañana también debe estarlo.

– Explicar al niño el motivo de la prohibición. "Si cruzas la calle sin darme la mano puede pillarte un coche".

– Reprenderle justo inmediatamente después de que haya hecho lo que no debe, no más tarde. Es la única manera de que el pequeño relacione nuestra desaprobación con su mal comportamiento.

Por supuesto, cuanto más pequeño sea el niño, más veces habrá que repetirle el "no". Sin embargo, ahora que tu hijo es más mayorcito, no será necesario que estés constantemente detrás de él, porque ya es capaz de recordar las normas.

¿Y SI ES HIPERSENSIBLE?

Ahora bien, si tu pequeño es hipersensible a tus críticas y como respuesta a ellas, en lugar de mejorar su comportamiento se porta aún peor, o se entristece, o se enrabieta, reflexiona sobre estos aspectos antes de decirle nada:

– Sé muy clara. Él piensa que le rechazas a él como persona, no entiende que lo que desapruebas es su acción. Explícaselo tantas veces como necesite.

– Al mismo tiempo, no te dejes impresionar por sus lágrimas, ni por su cara de pena ni por sus rabietas. Estas formas de protestar son sus armas para comprobar hasta dónde puede llegar.

– Si sus protestas te crispan los nervios, mándale un rato a su cuarto hasta que entre en razón.

– Analiza las situaciones que más conflicto os originan. Esto te permitirá anticiparte a los hechos y ahorraros muchos malos momentos.

– Avísale con tiempo antes de llegar al colmo de tu paciencia. Así no perderás los nervios y podrás manejar mejor la situación.

También es muy positivo que una vez que os hayáis tranquilizado, comentes con él lo ocurrido. A esta edad el niño ya es capaz de entender las consecuencias de su conducta y por ello, de autocorregirse (después de cierta práctica, claro está).

Por último, recuerda que todos los niños en el fondo desean ser buenos, para que sus padres estén contentos y orgullosos de ellos. Tenlo en cuenta y felicita a tu hijo cada vez que te obedezca y se porte bien. Tu apoyo es el mejor incentivo para que cada vez vaya siendo menos rebelde y más obediente.

Keywords: hacer caso, niños, normas, obedecer y rabietas | Categoría: Aprendizaje

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