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El desayuno ideal para los niños

Conoce las claves para preparar un desayuno sano y nutritivo a tus hijos.

Marga Castro. Asesor: Dr. Enrique La Orden Izquierdo, pediatra y experto en nutrición en HM Hospitales
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Desayuno niño

Tu hijo necesita comenzar el día con energía. Para ello sólo has de prepararle un buen desayuno. Pero no todos los alimentos sirven en esta primera comida de la jornada.

Los expertos recomiendan cinco: leche, fruta, cereales, aceite de oliva y jamón o huevo. Con esta combinación consigues reunir los nutrientes esenciales para tu peque: hidratos de carbono, grasa, proteínas, vitaminas y minerales.

El desayuno debe proporcionar entre el 20% y el 35% del total de las necesidades de energía diaria.

“No desayunar conlleva un menor rendimiento escolar y en las actividades de ocio. Es especialmente importante en los niños preescolares, a quienes les resulta más difícil cubrir con el resto de las ingestas diarias todas sus necesidades nutricionales”, advierte el doctor Enrique La Orden Izquierdo, pediatra y experto en nutrición en HM Hospitales.

A partir del año, ¿qué le doy de desayunar?

Hasta los 6 meses el lactante puede desayunar sólo leche, y a partir de esa edad debes comenzar a darle cereales (añade un cacito al biberón de la mañana para compensar el ayuno nocturno).

A medida que el bebé crece, el pediatra te dirá que aumentes el número de cacitos, hasta que tome una papilla espesa con cuchara.

“Se puede adicionar con un zumo de naranja natural y a partir de los 8 o 9 meses, con un yogur como alternativa a la leche, con o sin cereales, incluso mezclado con algo de fruta a modo de batido para acostumbrarle a distintos sabores”, indica el pediatra.

Si tu bebé toma leche materna, puedes extraerla y mezclarla con los cereales en el biberón, o bien darle pecho y suplementar después con un biberón de cereales con leche.

A partir del año la composición recomendable del desayuno consiste en al menos tres de los cinco grupos básicos de alimentos: lácteos, cereales y fruta.

A medida que el niño se va haciendo mayor se puede incluir la toma de aceite de oliva, miel o mermelada y, en ocasiones, jamón, fiambre o huevo.

Productos a evitar en el desayuno

Existen determinados alimentos que conviene evitar en en esta primera comida del día por su alto contenido en azúcares simples (la energía que proporcionan se agota enseguida) y en grasas saturadas (entorpecen la digestión y la circulación arterial), así como por su escaso aporte de fibra y de otros oligoelementos necesarios para el funcionamiento del organismo, lo que disminuye su valor nutricional.

- Fritos. El aceite frito aumenta su contenido en grasas saturadas, por lo que es mejor consumir aceite crudo y preferentemente de oliva extra virgen (utiliza también éste para la plancha), por la calidad de la grasa que contiene.

- Bollos y pasteles. No es adecuado que el niño los tome a diario porque tienen un índice glucémico elevado, escaso contenido en fibra y alto contenido en grasas saturadas. Su consumo debe ser puntual, tal y como indican los expertos y muestra la pirámide de alimentos. Es preferible sustituirlos por pan o cereales. Pero eso no significa que el niño no pueda tomar alguna mañana un trozo de tarta, un pastel o un bizcocho, sobre todo si son caseros. También puedes añadir chocolate en polvo a su leche si así le gusta más y logras que se la beba mejor.

- Embutidos. Chorizo, salchichón, lomo embuchado, fuet... son demasiado grasos y de digestión pesada para el niño. Es mejor elegir un fiambre cocido más ligero, como jamón York o pechuga de pavo.

Trucos para conseguir que desayune

Muchos padres se encuentran con el problema de que sus hijos no quieren desayunar. Si este es el caso de tu niño es importante que corrijas este hábito, porque no es bueno que salga de casa sin hacer esta comida. Para lograrlo:

  • Planifica la noche anterior el desayuno: deja preparados los utensilios (el exprimidor, las tazas…).
  • Levanta al niño con tiempo para evitar que esté somnoliento en el momento de desayunar.
  • Reserva 15-20 minutos para esta primera comida y planifica un menú apetecible que estimule el apetito de toda la familia. Recuerda que es muy importante la presentación, ya que los niños comen por los ojos.
  • Si es posible, desayunad en familia y procurad que todos los miembros participen en mayor o menor medida en su preparación. Si no es posible, asegúrate de que todos en la familia desayunáis antes de salir de casa.

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